En busca de una sana convivencia
Esta semana está marcada por un fervor patriótico que nos envuelve a los costarricenses. Se entonaron himnos, se prepararon desfiles de faroles, se adornaron hogares y negocios con símbolos nacionales. El propio día que se celebra la independencia, el 15 de setiembre, se engalanaron nuestras calles con desfiles, ondeando banderas y entonando himnos patrios que nos llenan de amor y orgullo patrio.
Amor a la patria…éste es un reto a nuestras posturas, que descubran ese amor que le debemos de profesar, en verdad y en justicia a nuestra amada Costa Rica.
Aunque nos cobija una misma bandera, como personas independientes, no siempre coinciden nuestras posturas, para alcanzar un solo rumbo promisorio como país.
Pero…¿cuál es el camino que pueda guiarnos alcanzar como país un justo consenso? En primer lugar, debemos tomar en cuenta de que no somos dueños de una absoluta verdad y que tal postura, es definitivamente un obstáculo para llegar a un entendimiento. La verdad, la razón es como una moneda con sus dos caras, que para que llegue a su unidad, se debe reconocer la verdad que asiste a ambas caras. Reconocer la postura, sujeta a la razón que asiste en parte al que no piensa igual, es signo de madurez y sabiduría.
El respeto al contrario es la raíz que garantiza, a que el amor patrio, germine sano y poderoso. La hostilidad, así como la agresión de hecho o tácita y la intolerancia, dañan gravemente el lograr llegar a un entendimiento para bien de todos.
Los cristianos somos una parte muy significativa del total de nuestra población y como tales, debemos recurrir a los textos bíblicos como guía de vida y convivencia. Hacer nuestra la enseñanza de Jesús cuando nos dice: “Entonces conocerán la verdad, y la verdad los hará libres” Juan 8:32.
Más que una confrontación nacional, el llamado debe ser a una sincera reflexión de la propia verdad, sujeta a las reales intenciones que motiven una postura y su intención de engrandecer genuina y limpiamente la vida de los ciudadanos cobijados por nuestra misma bandera tricolor.
Finalmente tengamos presente que lo que nos dice Lucas en 11:17 ”Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae”.
Costa Rica merece que sus hijos lleguen a un acuerdo en sus diferencias, en un ceder ante la razón que asiste al contrario que piensa distinto, para que así…siga reinando en Costa Rica…el trabajo, la concordia, el respeto, la paz y la democracia.
Los comentarios están cerrados.