Hasta que ningún niño vuelva a sufrir polio
Hoy, 24 de octubre, conmemoramos el Día Mundial contra la Polio. Una fecha que nos llama a recordar, a actuar y a renovar una esperanza: lograr que ningún niño, en ningún lugar del mundo, vuelva a sufrir las consecuencias de esta enfermedad.
La poliomielitis puede causar parálisis irreversible y poner en peligro la vida. Detrás de cada persona afectada hay una historia, una familia y dificultades que pudieron evitarse. Porque la polio no tiene cura, pero sí puede prevenirse mediante la vacunación.
En esta lucha, Rotary International ha sido un protagonista de primera línea. Los rotarios, junto con organismos internacionales, autoridades sanitarias, profesionales de la salud y voluntarios, hemos sostenido una causa que atraviesa fronteras: proteger a la niñez y alcanzar la erradicación definitiva de la polio. Esta labor expresa lo mejor del servicio. Cada aporte, cada jornada de vacunación y cada esfuerzo por llegar a comunidades alejadas representan un compromiso con la vida. Allí donde hay pobreza, conflictos o dificultades para acceder a los servicios de salud, ese compromiso se vuelve todavía más necesario.
Hemos avanzado enormemente. Pero la tarea sigue pendiente. Mientras exista transmisión del virus, debemos mantener la vacunación, la vigilancia y la cooperación internacional. Los logros alcanzados nos dan esperanza; también nos exigen perseverancia.
Hoy, la transmisión endémica del poliovirus salvaje persiste únicamente en dos países: Afganistán y Pakistán. Los casos se han reducido enormemente frente a décadas anteriores, y ese avance nos da razones para mantener viva la esperanza. Pero cada caso sigue siendo una vida afectada y un llamado a perseverar. Nuestra meta es llegar a cero y sostener ese logro. ¡No bajemos los brazos: completemos la tarea!
No podemos permitir que el cansancio, la indiferencia o la desinformación debiliten una lucha que ha protegido a tantas generaciones.
A las familias les hacemos un llamado: revisen y completen los esquemas de vacunación de sus hijos con los servicios de salud. A las autoridades: sostengan los recursos y las acciones necesarias para proteger a toda la población. A las empresas y a la ciudadanía: apoyen esta causa. Y a los medios de comunicación: ayúdennos a llevar información confiable a cada hogar.
Desde el Club Rotario de Alajuela nos unimos a este compromiso mundial. Nuestra voz se suma a la de quienes creen que servir significa actuar, que la solidaridad puede transformar realidades y que ningún niño debe quedar olvidado por vivir lejos o tener menos oportunidades.
Recordamos con respeto a quienes han vivido con las secuelas de la polio. Reconocemos su dignidad y su fortaleza, y honramos a quienes han dedicado años de trabajo a prevenir nuevos casos.
La esperanza que hoy proclamamos se sostiene en vacunas, conocimiento, cooperación y personas dispuestas a servir. Cada niño protegido nos acerca al mundo que queremos dejar a quienes vienen después.
Sigamos adelante hasta alcanzar la erradicación definitiva. Que las próximas generaciones conozcan la polio por los libros de historia y puedan crecer libres de esta enfermedad.
Rotary International y el Club Rotario de Alajuela les invitan a sumar esfuerzos. Por la niñez. Por la vida. Por un mundo libre de polio
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