Cocinando el caos como se hierve una rana

Buses
Panorama Digital
Panorama Digital
Cocinando el caos como se hierve una rana
Cargando
/

Costa Rica enfrenta una paradoja preocupante: mientras el discurso político oficial promete orden, seguridad y prosperidad, sus decisiones presupuestarias y diversos indicadores sociales que devienen de ellas plantean interrogantes preocupantes sobre el rumbo del país.

El caos no siempre comienza con una crisis visible. También puede gestarse gradualmente, cuando se debilitan las capacidades de respuesta de las instituciones que sostienen la vida cotidiana del ciudadano.

La Cruz Roja Costarricense es un ejemplo claro de estas respuestas. Al 16 de octubre de 2026, la institución seguía sin recibir ₡3.300 millones pendientes de ser transferidos por parte del Gobierno. La suma corresponde a   ₡1.500 millones de una modificación presupuestaria aprobada por la Asamblea Legislativa, provenientes de una rebaja en los intereses de la deuda, y otros ₡1.800 millones correspondientes a fondos establecidos por ley, provenientes de impuestos y multas con destino específico.

La situación resulta altamente preocupante ya que la Cruz Roja acumula dificultades financieras y ha advertido sobre la necesidad de reducir jornadas y suspender algunos servicios especializados. De acuerdo a la información divulgada, 66 de sus 134 comités afrontaban dificultades económicas. No hablamos de un gasto accesorio: hablamos de ambulancias, atención de emergencias y vidas humanas. Si los recursos aprobados y los establecidos legalmente no llegan oportunamente, es válido pensar en un deterioro en la atención de los costarricenses.

En materia de seguridad, también merece atención la solicitud de rebaja presupuestaria al Poder Judicial que afectara al Organismo de Investigación Judicial (OIJ). En un contexto marcado por los desafíos del crimen organizado y la violencia, cualquier reducción de recursos destinados a investigar delitos exige una explicación clara. ¿Cómo fortalecer la seguridad ciudadana si las instituciones responsables de investigar el crimen deben enfrentar mayores restricciones financieras?

El mercado laboral añade otra gran preocupación. La tasa de ocupación se ubicó en el 50,8% durante el segundo trimestre de 2026. Este indicador no significa que el resto de la población esté desempleada, pero sí evidencia que una proporción importante de las personas en edad de trabajar no tiene empleo. Para miles de hogares, acceder a una oportunidad laboral sigue siendo un desafío fundamental.

La presión también se siente en los bolsillos de los costarricenses. El Banco Central ya advertía una desaceleración del consumo de los hogares, y el 16 de octubre se informó sobre el deterioro de la capacidad de pago de los créditos de consumo. En el Banco Popular, la morosidad alcanzó el 3,24% en septiembre de 2026, casi un punto porcentual por encima del registro de un año atrás. Mientras tanto, el saldo del crédito de consumo del Banco de Costa Rica creció un 44% en un año. Son señales que no pueden ignorarse: cuando las familias tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras, aumenta su vulnerabilidad y se reduce su margen para enfrentar una emergencia.

Detrás de las cifras hay hogares presionados, ingresos comprometidos y una creciente incertidumbre económica. Si a esta realidad se suma la dificultad para conseguir empleo, el panorama se vuelve todavía más preocupante. Un país no puede aspirar a la estabilidad mientras sus instituciones enfrentan restricciones y sus ciudadanos pierden capacidad para sostener sus propios hogares.

La responsabilidad fiscal es indispensable, pero no basta con reducir o contener el gasto: también hay que evaluar qué servicios se ponen en riesgo, qué capacidades se pierden y quién termina asumiendo ese costo; castigar todo el ecosistema de atención social solo afecta a los más vulnerables.

El ahorro presupuestario puede resultar contraproducente si debilita la atención de emergencias, la investigación criminal y las oportunidades de desarrollo de la población.

La pregunta es inevitable: ¿estamos construyendo las condiciones para una Costa Rica más segura y próspera o estamos acumulando riesgos que podrían agravarse con el tiempo?

El caos no siempre llega de golpe. A veces se cocina lentamente, decisión tras decisión, hasta que sus consecuencias se vuelven imposibles de ignorar.

Los comentarios están cerrados.