El acelerado envejecimiento de la población: Un tema sin el debido tratamiento en la pasada campaña electoral

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El acelerado envejecimiento de la población: Un tema sin el debido tratamiento en la pasada campaña electoral
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Para el año 2050, la población de Costa Rica experimentará un envejecimiento acelerado, con cerca del 25% de sus habitantes mayores de 65 años, duplicando el porcentaje actual. La edad mediana subirá de 34,6 a 47 años, reflejando una reducción de la natalidad y un aumento en la esperanza de vida.  Según una publicación de la UNA COMUNICA, del recién pasado 13 enero. Los  adultos mayores de 65, en el 2050 representarán aproximadamente una cuarta parte de la población total.

La población de 15 a 64 años enfrentará una mayor carga para sostener a la población envejecida, con una marcada disminución de menores de 15 años. Asimismo la esperanza de vida se proyecta que aumente a más de 84, para el 2050.

 Este cambio demográfico indica que Costa Rica pasará de ser un país joven a uno con una población mayoritariamente adulta mayor, lo que implica desafíos significativos para el sistema de seguridad social y de salud.

Costa Rica se dirige hacia un envejecimiento demográfico acelerado, sin infraestructura, políticas ni sistemas preparados para sostenerlo. Así lo indicó en la citada publicación de la UNA COMUNICA, Lidia Orias, del programa para la Promoción de la Gestión y el Ordenamiento del Territorio, de la Escuela de Ciencias Geográficas de la Universidad Nacional.

Ante el panorama anterior las autoridades del ramo han comunicado que La construcción del nuevo Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología, Blanco Cervantes se ha pospuesto, con una nueva proyección de finalización hasta el año 2038. Los retrasos se deben a complicaciones en la expropiación de 16 inmuebles y limitaciones de personal, un proceso que concluiría en 2030. El tedioso y casi endémico problema burocrático de las expropiaciones.

El envejecimiento poblacional exige un abordaje integral, activo y con enfoque de derechos para gestionar retos económicos, sociales y sanitarios. Implica adaptar sistemas de salud –no solo curativo sino y principalmente preventivo-, pensiones que permitan una vejez digna para todos y entornos urbanos, promoviendo el envejecimiento saludable, la participación laboral y la inclusión social para transformar desafíos en oportunidades de desarrollo.

Urge una política pública integral, visionaria e inteligente, que considere aspectos como  Salud física y mental. Calidad de Vida implementar la promoción de la salud para fomentar un envejecimiento activo, abordando la carga de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y demencia.

Es imperativo superar la visión apaga incendios, solo asistencialista de los adultos mayores, garantizándoles autonomía y seguridad económica, atención especializada para prevenir la pobreza y la exclusión. Igualmente se debe ajustar las oportunidades laborales y no solo aumentar las edades de jubilación; igualmente, adaptando la infraestructura en transporte, vivienda, oportunidades a las necesidades de una población con mayor esperanza de vida.

La ausencia en el debate electoral de un tema tan importante y estratégico como el abordado en este comentario, evidencia la visión corto placista de quienes participaron en las pasadas elecciones. Un político que propone soluciones solo para temas inmediatos, es un simple gobernante, mientras que, un estadista, es aquel que lo hace sobre asuntos de interés nacional de mediano y largo plazo; así nunca se llegaría a situaciones límite y dramáticas. Tomemos nota.

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