Salvemos a Costa Rica

Antes de la pandemia viral se hablaban de otros temas políticos, económicos y sociales en círculos legislativos, académicos, de redes sociales y en general en medios de comunicación colectiva. Temas suspendidos por razones obvias pero que luego se retomarán, primero lo primero.

Han pasado tres meses, el gobierno y el país se han concentrado en atender la crisis viral, en mi opinión se ha enfrentado bien la cuestión sanitaria pero mal el tema migratorio en la frontera norte y pesimamente mal, los aspectos económicos que sin duda alguna será la pandemia más larga y cruda que nos está atacando y continuara por varios meses más.

Quiebras, cierres, desempleo a más no poder, comercio, turismo y agricultura en la ruina, sin un plan de salvamento de la economía nacional y el tema de reactivación económica es un lenguaje ajeno en las esferas políticas de todas las corrientes, gobierno y oposición.

Reactivación de la economía no es simplemente  abrir  comercios, es apoyarlo en todas las instancias, como el crédito barato y oportuno, quien va comprar en estos tiempos si quedó algo al descubierto, es que no tenemos una cultura de ahorro. El consumidor gastó lo que tenía y lo poco que le queda es para alimentación.

Reactivar la economía es triplicar esfuerzos en la producción, eso ni se intuye; el turismo no calza, con restricciones vehiculares por las noches. ¿Quién va a ir a la playa, en invierno, a bañarse de madrugada y pagar hotel y alimentación, sin que además se hayan bajado costos de forma significativa?

La agricultura es un desastre, por años, ha sido la actividad económica más despreciada por los políticos, prefieren importar granos que bajar insumos y costos agregados; que desaparezcan más de trescientas cincuenta mil familias que han vivido de eso y que además no tienen otra forma de ganarse la vida, más que produciendo lo que consumimos; habrá que pensar en todas las áreas, por el momento, en el mercado interno, fortalecer una economía cerrada y luego volver a exportar excedentes pero primero hay que producirlos.

La democracia se hace y deshace todos los días, con buenas decisiones políticas se construye y con malas decisiones se destruye; esta en peligro, corresponde a todos los partidos políticos y a la sociedad civil fortalecer el sistema, si no hay participación en la toma de decisiones se socaba los principios que la fundamentan, digamos no a la ineficiencia administrativa, no a la corrupción, no a la falta de controles y rendición de cuentas, hora de participar más, de engrandecer el poder soberano que nos representa, el Parlamento, y tendremos democracia para nuestros nietos,

Salvemos a Costa Rica, aún estamos a tiempo.

También podría gustarte Más del autor

Los comentarios están cerrados.