Paz y respeto en el nuevo año 2026
El inicio de un nuevo año es un momento propicio para reflexionar lo que nos deja el año que termina. Iniciamos un 2026, un año electoral que definirá el rumbo de nuestro país en medio de una sociedad costarricense con grandes grietas y muros de intolerancia que nos dividen.
En este nuevo año pongamos a Costa Rica de primero, más allá del odio , del ego y los intereses individuales, protejamos nuestra democracia, nuestra institucionalidad y caminemos de nuevo de la mano de nuestra Constitución Política hacia la senda de la recuperación de nuestra esencia como costarricenses que nos ha distinguido.
Desterremos de una vez por todas la confrontación, el odio , la burla y las descalificaciones y volvamos a utilizar el diálogo, la verdad y el respeto como herramientas de reconstrucción de la erosión que ha sufrido nuestra democracia, devolvamos a las nuevas generaciones un país en paz libre de esa sombra de ira que se ha posado y que deteriora y socava nuestra convivencia como sociedad en el diario vivir. El enfrentamiento agresivo no permite avanzar ni construir, ya que lesiona y obstaculiza activamente el desarrollo y el progreso .
La importancia del método pacífico para el desacuerdo fue recordada recientemente por el rey Felipe VI de España. Al referirse específicamente a tiempos en los que la diferencia de opinión se expresa con crispación, nos recuerda la gran importancia del método utilizado. Este método lo resume en : “la palabra frente al grito, el respeto frente al desprecio, la búsqueda del acuerdo frente a la imposición”. Indicaba además, que la democracia no se limita únicamente a sus formas y procedimientos establecidos, sino que se define como la búsqueda leal y conjunta de aquello que sirva mejor al bien común.
De manera tal que no podemos dar por sentada la democracia, un tesoro heredado que debemos todos proteger con lealtad , que nos otorga como piedra angular el privilegio una vez más en este nuevo año 2026 de decidir el rumbo de nuestro país al ejercer el derecho al voto, derecho que nos visibiliza como personas en igualdad y libertad y que nos permite cuando ejercemos ese derecho el fortalecimiento de nuestro sistema democrático.
El diálogo sincero y abierto para resolver las diferencias siempre fue el camino que recorrieron nuestros antepasados siempre abrazados a principios de respeto, comunicación, igualdad, solidaridad y empatía para construir un país en democracia, retomemos ese rumbo y vivamos este nuevo año en paz, ejerzamos de nuevo el diálogo , que haya más palabras y menos gritos.
Vivamos con honorabilidad de manera tal que cuando todo termine podamos mirarnos a los ojos unos a otros y poder sostener nuestras miradas.
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