En Costa Rica el acoso laboral carece de una regulación específica para hacer justicia
En Costa Rica se brindan mecanismos para la atención del acoso laboral, aunque a nivel legal el país carece de una legislación específica para su regulación, se puede usar recursos como la vía judicial y los protocolos internos de las empresas privadas o instituciones públicas como bancos, ministerios u otras entidades.
Para denunciar se puede acudir al departamento de recursos humanos o a la asesoría judicial de la institución, en algunos casos al Ministerio de Justicia y Paz, al Ministerio de Trabajo o a la Defensoría Pública Laboral.
En Costa Rica en realidad no hay una cifra oficial de denuncias por acoso laboral al año a nivel país.
Ejemplo entre el 2021 y 2024, 11 ministerios tramitaron un total de 508 denuncias de acoso laboral y en los últimos 10 años la Defensoría de los Habitantes ha reportado cerca de 600 casos en el sector público; estas cifras son inferiores a la realidad, ya que muchas denuncias no se llegan a formalizar.
En el sector privado ocurre una situación similar, sin embargo, se denuncian más casos de acoso laboral en el sector privado con un 55%, en el sector público un 45%, el sector de servicios que abarca al sector público como al privado, es el que registra el mayor número de denuncias con un 65.2%.
El acoso laboral es cualquier agresión u hostigamiento físico o psicológico, que se ejerce en el trabajo reiterada y sistemáticamente contra un trabajador. Este comportamiento busca menoscabar, maltratar, humillar y pisotear la dignidad de la víctima, y puede perjudicar su situación laboral, incluyendo ascensos o despido. Estas actuaciones dan pie a la intimidación, amenazas, asignaciones de tareas inadecuadas, aislamiento, comentarios denigrantes, abuso de autoridad, alteración de informes laborales para demostrar según el victimario, cuotas ineficientes de rendimiento, cuando la verdad, el rendimiento es óptimo.
El acosador laboral se caracteriza por tener cierta jerarquía, conducta psicópata, hostil, humillante, calculadoramente manipulador, ausente de empatía, difunde rumores falsos de los subalternos, en algunos casos se escudan con persignarse y una oración al iniciar labores, aparentan una falsa y traicionera amabilidad.
Esa falaz amabilidad y hábil manipulación del acosador laboral, en algunos casos hace incurrir en errores de juicio e injusticias, a altos mandos de instituciones públicas y privadas, al extremo de anteponer testigos falsos en un litigio laboral para defender su malévola conducta.
Hago un muy respetuoso y vehemente llamado a las oficinas de recursos humanos, a las autoridades encargadas de llevar a un justo final los juicios por acoso laboral, a no caer en el engaño, menos aún en el error inducido por los psicópatas acosadores laborales; importante tomen en cuenta sobre todo, las secuelas que dejan en las víctimas, como daños físicos, mentales y económicos.
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