Año de campaña electoral

Fotografia: Alexander OTAROLA 29/01/10. San Jose, Cartago. Recorrido de la candidata presidencial por el partido Liberacion Nacional, Laura Chinchilla. Elecciones 2010, Campaña, Partidos políticos, Banderas
Panorama Digital
Año de campaña electoral
/

Transcurrieron tres años de la administración Carlos Alvarado Quesada, quizás  la mayoría de los costarricenses experimentan sentimientos de engaño, burla y desencanto. Para otros por cierto muy pocos y posiblemente bien acomodos dentro del aparato burocrático y otras entidades, experimentan confort y aprobación por la gestión gubernamental.

En las pasadas elecciones el pueblo creyó, por segunda vez, en una propuesta no tradicional que, resultó poco o nada eficiente para encaminar la administración pública, por un sendero de reactivación económica, justicia social, honestidad versus corrupción, transparencia e inseguridad ciudadana.

Las alternativas para escoger el candidato que asuma la próxima Presidencia de Costa Rica, están en compañía de fuertes nublados, dudas y temores; el principal temor del electorado es ser engañado otra vez y así dar continuidad a ideologías de gobiernos que, claramente ha quedado demostrado, no cumplen con la idiosincrasia de Costa Rica.

Los rumores de un nuevo orden mundial que, más que rumores oarecen ser más una realidad; es la implantación de un sólo poder supremo, basándose en organizaciones internacionales de gran poder económico.

La meta es crear a partir de la cuarta revolución industrial, un sólo poder mundial, una nueva generación de humanos, una única y nueva “religión”, un único sistema económico y para lograr dicho objetivo, es necesario borrar los valores, principios y creencias actuales.

Los pilares fundamentales de este nuevo orden mundial son; el relativismo moral, estado laico, la ideología de género, el aborto, la eutanasia y la pedofilia, para desprogramar al ser humano actual, he implantar un nuevo código de valores y un sistema robótico con inteligencia artificial que suplante labores humanas.

El principal obstáculo por derribar es la civilización cristiana, aunque existan países con gobiernos “autóctonos”, estos trabajan dirigidos por la reingeniería del nuevo orden mundial, tras las grandes organizaciones citadas, de forma que, a través de prestamos chantajean a países, con la implantación de sus pilares ideológicos.

Planteado lo anterior y al atar cabos en la orientación de estas últimas administraciones, el costarricense puede formular sus propias conclusiones y tener amplio criterio para elegir con el sufragio, el destino de Costa Rica.  En las próximas elecciones serán inaceptables argumentos del engaño y falta de conocimiento.

El pueblo costarricense inteligente, honesto y trabajador, amante de valores y tradiciones, no puede equivocarse al elegir al próximo Presidente. Está en riesgo la familia, el bienestar, está en riesgo la Costa Rica que amamos, está en riesgo no lo material, peor aún, la escala de valores con que se edificó este país.                                                 

Los comentarios están cerrados.