A golpe dado “no hay quite”

A propósito de los nuevos impuestos permanentes y temporales, que este Gobierno PAC de don Carlos Alvarado ha planteado para negociar con el Fondo Monetario Internacional, y que ha generado una ola de protestas a lo largo de todo el país. Sería conveniente conocer a cuánto ascendió el monto de la deuda acumulada por concepto de la promulgación de Ley No 9830. Hablamos de la ley de Alivio Fiscal ante la crisis provocada por el Covid-19, que presento el ejecutivo y que los diputados aprobaron de manera expedita, dizque para proteger el empleo y la producción nacional.

“No sea que esa información nos vaya a sorprender desagradablemente”. Se trata de una moratoria que se concedió a los contribuyentes para los meses de abril, mayo y junio del 2020 sobre el pago de IVA, Rentas e Impuestos de Aduanas. Impuestos que hoy de seguro sumarán muchos miles de millones de colones y que deberán ser cancelados en su totalidad, antes del 31 de diciembre del 2020. Vía reglamento se había establecido asimismo un plazo máximo de 6 meses y un pago mínimo inicial del 20% de la deuda tributaria, para poder acceder a un arreglo que se deberá solicitar antes del 15 de este mes de octubre.

De esa forma, quien no pague o haga un arreglo en el tiempo establecido, será remitido a cobro judicial. Ante esta situación ya saltan muchas inquietudes además de la planteada en relación con el monto adeudado: ¿Y si no hay forma de recuperar esos dineros, pues en la ley no se previó la solicitud de ningún tipo de garantía? ¿Quién pagará? ¿Van a realizar una nueva moratoria, o acaso otra condonación como ya ha ocurrido en el pasado? ¿Van a cerrar empresas? Lo cual sería contraproducente con lo que se perseguía con esta ley.

¿Fue medible su impacto en el empleo y la producción? ¿Hubo un informe al respecto? ¿Quiénes realmente se beneficiaron? ¿No hubiese sido mejor bajar los impuestos temporalmente y así repartir la carga de la situación? ¿Fue acaso prematura y precipitada la promulgación de esta ley?  ¿Estaba preparado el gobierno para quedarse sin prácticamente ingresos tributarios durante ese tiempo? ¿Se justifica que ahora salgan a pedir más impuestos para ir a negociar con el FMI más préstamos?

Al parecer, entre reducir el estado, vender activos, maltratar al pueblo con más impuestos y tomar este tipo de decisiones hay algo que no encaja muy bien.

En todo caso a golpe dado “no hay quite».

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