Esperanza de los costarricenses en un nuevo gobierno
No está por demás señalar que, ”la Misión” que enfrentará las nuevas autoridades de gobierno, a partir del viernes 8 de mayo del 2026, sí o sí, deberá estar enfocada en olvidar el revanchismo y las rencillas partidistas, para enfilar todos los esfuerzos y recursos, en sacar de la grave crisis que carcome a la sociedad costarricense.
Los ciudadanos de Costa Rica con todo respeto, piden al Poder Ejecutivo y al Legislativo, no imitar el bochornoso espectáculo protagonizado por casi todos sus antecesores inmediatos, que prácticamente se pasaron en un dime que te diré, propuestas, contrapropuesta, trampas, tropiezos y resbalones, y el país en crisis.
Lamentablemente con el respeto que todos merecen, creo que la forma más sencilla de explicar lo ocurrido en el gobierno saliente, es lo antes descrito. Es de esperar que la convicción del 48.30% del electorado, que votó a favor de doña Laura Virginia Fernández Delgado, es que, es más provechoso para Costa Rica convencer que imponer.
El costarricense anhela enviar a sus hijos a estudiar y que retornen sanos y salvos a casa, anhela contar con el trabajo formal y los recursos necesarios, para sacar adelante a su familia, anhela que los hijos cuenten con una educación de calidad acorde a las exigencias del mercado laboral y el avance de la tecnología.
El costarricense sueña con una Caja robusta, sin listas de espera eternas, un gobierno que honre su multimillonaria deuda con ella y una pensión digna para los ciudadanos, sueña con el destierro de la corrupción en todas las instituciones del Estado, bajo el respeto absoluto de la Constitución Política, las leyes y la Democracia.
El costarricense sueña con un Poder Ejecutivo y Legislativo, renovados en su enfoque, en sincronía y anuentes al dialogo asertivo y visionario, que resuelva los grandes problemas país. Es inadmisible en esta nueva etapa constitucional que, la Asamblea Legislativa se convierta en una arena de gladiadores.
El recinto Legislativo, primer poder de la Republica, pilar de las Garantías Sociales y la Democracia, como órgano unicameral se encarga de representar al pueblo, legislar, controlar políticamente los demás órganos del Estado y garantizar la división de poderes, tiene la responsabilidad de obviar privilegios y velar por el bien común.
La coyuntura que atraviesa Costa Rica, obliga al Poder Ejecutivo y Legislativo, a tender puentes de comunicación y cooperación, sin distingos políticos; los colores que tienen que tener presentes son: el blanco azul y rojo, los colores de la Patria y las urgentes necesidades de una Costa Rica en crisis.
La voluntad del soberano a través del voto, depositó la confianza en doña Laura Fernández y los señoras diputados y diputados, con la esperanza de que, en un trabajo en equipo bien intencionado, ética, patriótica y profesionalmente, realicen su labor con amor, honestidad y mística teniendo siempre en mente a Costa Rica..
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