Todos nos iremos de este mundo

Panorama Digital
Panorama Digital
Todos nos iremos de este mundo
Loading
/

Pero primero hablemos de los hijos, que son nuestra mayor responsabilidad y el deber de guiarlos. Afortunadamente, contamos con los principios-guía, sobre todo inculcados por la madre; por cierto, la llevamos en el alma hasta el fin de la vida. O sea, que no podemos olvidarla. A ella no puede sustituirla ni la ciencia, ni el poder, ni el dinero, tampoco el éxito o el prestigio.  

Para quienes somos creyentes, sabemos que cuando dejemos este mundo, rendiremos cuenta “de lo bueno y lo malo hecho en la vida”. Esto viene de lo alto, no es una invención del hombre, sino una verdad suprema.

En otras palabras, como ya hemos dicho ni la ciencia, ni el dinero, ni el poder, como tampoco el éxito o el prestigio, dan paz y felicidad plena y mucho menos salvan. Así mismo, el mensaje de las redes sociales no reemplaza la majestusidad y el poder de Dios. Por lo tanto, no creamos en el sinnúmero de dioses falsos, por más que estos salgan repetidamente en las redes sociales.

Sí, lo principal está por venir, no estamos marcados por el poder humano. Nadie sabe de dónde surgen tantos dioses falsos. Volvamos nuestra mirada al poder supremo, del que la creación es evidencia manifiesta, el mismo que nos regala la paz personal y vida eterna. Este tesoro es lo que no podemos olvidar.

Pensemos con frecuencia en que somos seres creados. Como ya se ha dicho, los creyentes tenemos presente que es al Creador a quien hemos de rendirle cuentas, no al mundo, que en general no se interesa de lo esencial, la dignidad y vida humana.

Volvamos al camino, a la ruta de la felicidad. En cambio, el sombrío tiempo actual mata la vida, como si fuese un tormento vivir. Este mensaje negativo urge descartarlo y sustituirlo por los principios-guía que el hogar nos enseñó. Volvamos al camino y no a la ruta de la evasión y de la nada.

Nuestro deber es amar, ayudar y perdonar a todos nuestros hermanos. Es hora de desterrar el odio de nuestras calles, ciudades y vivir siempre unidos.

Los comentarios están cerrados.