Urge modernizar el sistema eléctrico para garantizar empleo, inversión y seguridad energética

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Urge modernizar el sistema eléctrico para garantizar empleo, inversión y seguridad energética
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Costa Rica enfrenta hoy uno de los mayores desafíos para su desarrollo: garantizar suficiente energía para sostener el crecimiento económico, la generación de empleo y la atracción de inversión en las próximas décadas.

El debate sobre el futuro eléctrico del país no puede seguir planteándose desde el miedo, la desinformación o las posiciones ideológicas. Debe abordarse con responsabilidad, visión de largo plazo y criterios técnicos.

La realidad nacional cambió. El crecimiento industrial, la llegada de nuevas inversiones, el desarrollo tecnológico, los procesos de descarbonización, la electrificación del transporte, están incrementando de manera acelerada la demanda energética del país. A esto se suma una señal de alerta que Costa Rica ya vivió recientemente: la vulnerabilidad del sistema eléctrico ante riesgos de racionamiento.

Frente a este escenario, el proyecto de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional representa una oportunidad para modernizar en la dirección correcta el modelo eléctrico costarricense sin renunciar a sus principios fundamentales. Es importante decirlo con claridad: el proyecto no privatiza el ICE, no elimina el control público y no entrega el sistema eléctrico al sector privado. Por el contrario, fortalece la transparencia, mejora la planificación energética y mantiene la rectoría estatal y el abastecimiento nacional como prioridades.

Además, la iniciativa preserva el rol estratégico del ICE dentro del sistema eléctrico y propone estándares modernos de supervisión técnica utilizados en muchos países de la región. La propuesta busca separar funciones técnicas y operativas, promover competencia regulada, facilitar nuevas inversiones y procurar tarifas más competitivas para hogares y empresas.

Desde la visión de competitividad nacional, contar con energía limpia, suficiente, confiable y competitiva es indispensable para sostener el crecimiento del país. Sectores como manufactura avanzada, semiconductores, servicios digitales, centros de datos, movilidad eléctrica e hidrógeno verde demandarán cada vez más capacidad energética. Si Costa Rica no se prepara desde ahora, corre el riesgo de perder oportunidades de inversión y empleo frente a otros países.

Modernizar el sistema eléctrico no es un capricho; es una necesidad nacional. Costa Rica merece reglas modernas, seguridad energética y un modelo capaz de responder a los desafíos del futuro.

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