Transformaciones estructurales

La crisis pandémica pareciera estar cediendo, la curva se aplana, el número de contagiados ha tendido a la baja en los últimos días, la labor del Ministerio de Salud y de la Caja ha sido certera y heroica, las medidas sanitarias se suavizan, pero no tenemos que confiarnos.

Viene ahora la segunda gran batalla, la más larga y compleja, la reconstrucción económica, cientos de empresas quebradas, otras en proceso, miles de desempleados, con porcentaje creciente, mercados internacionales cerrados, cero consumo en algunas actividades económicas y cero inversión interna.

 El Fondo Monetario Internacional –FMI- prevé una caída en la producción nacional del 3.3 % y la economía repuntara, en el mejor de los casos, hasta principios del año entrante, estamos en un escenario propio de una economía de guerra, la peor recesión de los últimos cien años.

Algunas ideas que pueden considerarse, la Contraloría apuesta a una Reforma del Estado refundiendo instituciones, eliminar duplicidades y un programa de movilidad laboral , paulatino y voluntario, está en camino. Esta idea tiene cincuenta años de espera; hora de bajar costos fijos públicos, debe agregársele Ley de Salarios Públicos, a la baja, reducción de mega sueldos, pluses salariales y pensiones de lujo, que siguen siendo una vergüenza nacional. Asimismo revisar sistema tributario, no más impuestos y hacer los existentes en más progresivos, cobrar los tributos correctamente, no más amnistías y controlar el contrabando.

Urge modernizar el ordenamiento jurídico público, derogar lo repetitivo y obsoleto generando normas pro- bienestar común, no derecho casuístico. Si saneamos el presupuesto nacional, habrá más recursos para obra pública, carreteras y puentes. Urge un programa vigoroso de viviendas populares generando empleo, si la construcción está bien, la economía estará mejor.

En el tema de movilidad laboral sería importante aplicar el modelo Macron, darle más incentivos al empleado público que solo los extremos laborales, inclúyanse sobre-prestaciones y créditos, a bajos intereses, a largo plazo y con garantía accionaria de parte de la Banca de Desarrollo, le llego la hora al banco.

Urge reactivar el agro, si no hay productores no hay comida y los alimentos aún lo básicos no se podrá importar por razones obvias; crédito rápido y barato, con poca tramitología como arriba lo indicamos.

Igualmente urge reactivar el turismo con el mercado interno, hay que bajar costos para que bajen los precios. No endeudarnos más, tomemos parte del tesoro nacional y apliquémoslo en ayudas solidarias, más pymes, mipymes y empresas de emprendedurismo, teletrabajo, envíos a domicilio y servicios básicos, con este esbozo simple, podernos empezar el camino a la deseada reactivación económica.

Vamos a hacerlo, vamos a lograrlo, sí podemos.

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