Necesidades paralelas a la legalización del cannabis en Costa Rica

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Necesidades paralelas a la legalización del cannabis en Costa Rica
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Si hay algo que ha demostrado “la guerra contra las drogas” es que la penalización de las sustancias ilícitas en diversas partes del mundo no reduce su consumo, y, por el contrario, tiende a aumentarlo exponencialmente, con una serie de consecuencias sociales, humanas y económicas bien conocidas. Esta es quizás la justificación real y la más importante para la inminente legalización del cannabis en Costa Rica. El argumento de su utilidad médica es mucho más cuestionable si se analiza detalladamente la evidencia existente al día de hoy. 

Desafortunadamente, en muchos países, incluido el nuestro, las discusiones del tema en los entes legislativos siempre fueron políticas, no científicas. Y por este motivo es que se han dejado de lado una serie de vacíos legales de vital importancia en caso de que el proyecto de ley siga su rumbo.

Existen al menos dos áreas puntuales que no debieran quedar descubiertas:

  • Múltiples estudios han demostrado que las capacidades motoras, de visión y de coordinación, además de la toma de decisiones, y, por lo tanto, la conducción de vehículos motores, se ve comprometida cuando la persona ha consumido cannabis. Consecuentemente, el riesgo de accidentes de tránsito se incrementa bajo estas circunstancias. Preocupa, por lo tanto, que de forma conjunta no exista un proyecto para modificar la ley de tránsito, en donde se tipifique esta acción como un delito, igual que se hizo con el alcohol hace ya muchos años.
  • Existe una evidencia científica contundente del mayor riesgo de sufrir depresión, ansiedad y psicosis, entre otras condiciones mentales, en personas que inician el consumo de cannabis antes de los 24 años, pero en particular, cuando esto ocurre cercano a los 14 años. También es cierto que cuando ya se ha instaurado una condición psiquiátrica, su uso suele deteriorar la evolución, aumentar el riesgo de recaídas y afectar la calidad de vida de estas personas y sus familiares. Por lo tanto, de la mano de esta posible aprobación, es absolutamente indispensable que se promueva y planifique una campaña educativa permanente, en diversas instancias, sobre las secuelas en poblaciones vulnerables.

Independientemente del agrado o predilección que tengamos por el tema, al día de hoy, estamos claros que, de la mano con las acciones actuales, se requieren de toda una serie de iniciativas paralelas que procuren el bienestar ciudadano general y un acceso justo a información científica de calidad. Hacemos entonces una cordial invitación a todos los candidatos a una diputación en las próximas elecciones nacionales para que apoyen estos proyectos en un futuro cercano.