Mitos sobre el ROP
El Régimen Obligatorio de Pensiones, conocido como ROP, ha sido tema de debate público durante los últimos años. Para combatir la desinformación, la Superintendencia de Pensiones, a través de su superintendente Hermes Alvarado Salas, expuso recientemente diez mitos muy difundidos y aclaró la realidad detrás de cada uno.
El primer mito afirma que el ROP es una cuenta de ahorro que puede retirarse libremente. Sin embargo, el ROP no es un ahorro a la vista, sino un fondo de pensión con un propósito específico: complementar la pensión básica. A esto se suma el mito de que el dinero del ROP pertenece únicamente al trabajador. En realidad, se financia con un aporte conjunto: 1% del salario bruto proviene del trabajador y 3,25% del patrono, mientras el Estado contribuye otorgando una exención fiscal total sobre los rendimientos.
Otro mito frecuente sobre el ROP es que una persona podría invertir mejor sus aportes por su cuenta. La realidad es que las operadoras cuentan con gestión profesional, economías de escala y acceso a mercados que serían inalcanzables para un inversionista individual. A esto se relaciona la preocupación por las minusvalías: rendimientos negativos ocasionales no implican mala gestión, sino fluctuaciones normales en inversiones de largo plazo.
También circula la idea de que las operadoras siempre ganan, incluso cuando el fondo pierde. La Superintendencia de pensiones aclara que los ingresos de las operadoras disminuyen cuando el saldo del afiliado cae, pues la comisión es un porcentaje de ese saldo. Con respecto a la herencia si el afiliado fallece, también se aclara que el ROP es 100% heredable, contrario a la creencia de que el dinero queda en manos de la operadora o del Estado.
Otro mito plantea que es preferible recibir todo el dinero en un solo tracto al momento de pensionarse. No obstante, el ROP está diseñado para ofrecer una renta mensual sostenible, calculada según expectativa de vida. Además, permitir retiros masivos tendría efectos macroeconómicos graves: presiones inflacionarias, distorsiones en tasas de interés y pérdidas para todos los afiliados.
Finalmente, se aclara que el ROP no es un beneficio inmediato, sino un pilar esencial para fortalecer la pensión futura ante los retos demográficos del país. Su función es complementar lo que el régimen básico ya no podrá cubrir por sí solo.
Para cerrar esta información le dejamos un mensaje de Hermes Alvarado Salas, superintendente de Pensiones.
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