La democracia la construimos todos
Iniciamos este nuevo año con la esperanza de que Costa Rica siga siendo un país donde la vida, la dignidad y la paz encuentren espacio para crecer. Todo comienzo ofrece la oportunidad de revisar el camino recorrido y de abrir el corazón a posibilidades nuevas.
El año 2026 llega con desafíos que no podemos ignorar. La violencia, las tensiones sociales, la inseguridad y la desigualdad afectan a muchas familias. Mirar la realidad con sinceridad no significa caer en el desánimo. Significa reconocer que es posible avanzar cuando actuamos con sentido humano, con convicciones firmes y con un compromiso real por el bien común.
Estamos a pocos días de unas elecciones nacionales. Nuestro país ha construido, a lo largo de generaciones, una tradición democrática que merece ser cuidada. La participación ciudadana es parte esencial de esa herencia. La indiferencia debilita la convivencia y el abstencionismo deja en manos de otros las decisiones que nos pertenecen a todos.
Este es un tiempo que invita a prepararse para votar con serenidad, con criterio y con un profundo sentido de responsabilidad. El voto no es solo un derecho, es una contribución real al futuro de Costa Rica. Cada persona puede y debe expresar su visión del país que desea con libertad y con respeto.
La política tiene sentido cuando se orienta al servicio. Por eso resulta necesario informarse bien, escuchar distintas voces, analizar propuestas y valorar aquello que promueva los mejores planes para el país. El discernimiento es un acto de madurez personal y de compromiso con toda la sociedad.
La democracia se construye en la vida cotidiana, en la honestidad con que actuamos, en la manera en que tratamos al otro y en la disposición a resolver diferencias sin violencia. Las elecciones deben ser una fiesta de democracia, respeto y paz.
Las familias tienen un papel decisivo. Conversar sobre el país, fomentar el respeto en el hogar, promover la reflexión en los más jóvenes y cultivar el pensamiento crítico son prácticas que fortalecen la convivencia y protegen la democracia. En cada casa puede surgir la luz que luego se expresa en la sociedad.
Renovemos la confianza en un futuro mejor. Hay esperanza cuando cada persona asume su responsabilidad y cuando el país se une en torno a principios que fomenten el bien común.
Que este 2026 nos encuentre actuando con responsabilidad, votando por lo que mejor creamos y trabajando cada día por una Costa Rica más humana, más justa y fraterna.
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