La Caja Costarricense de Seguro Social pilar de nuestra paz social

Panorama Digital
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La Caja Costarricense de Seguro Social pilar de nuestra paz social
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La Caja fue una maravillosa decisión de personas que pensaron en el futuro de la salud de todo el pueblo. La decisión de constituirla evidenció un interés y mayor responsabilidad social por su ayuda para todos, independientemente de su condición socioeconómica. El sistema de fortalecimiento también fue un acierto. Tres partes aportando para bien de todos: Patronos, Trabajadores y Estado. 

Pese a ser tan excelente institución, desde el principio tuvo sus férreos opositores. Algunos patronos no estuvieron muy contentos con tener que aportar e incluso algunos médicos de ese tiempo, tanto que la oposición de estos últimos, en buena forma, derivó en la decisión del doctor Calderón Guardia de crear el Hospital Central, el primer hospital de la Caja, que hoy lleva el nombre de su gestor.

Desinformados, también algunos trabajadores vieron con molestia que les rebajaran un pequeño porcentaje de su salario para aportarlo a la Caja.

Pero a partir de la década de los 80s se desató una cacería para debilitar y casi que acabar con la obra social más importante. La estratégica institución ha sufrido el ataque tanto en lo externo como en lo interno.

Han pasado muchas cosas que ha tenido y podido soportar la estratégica institución social gracias a su fortaleza, y quizás las peores han venido de adentro. El golpe tan duro que se le dio a la institución en el gobierno de Arias Sánchez y con Dorian en la presidencia ejecutiva ha constituido el más duro de todos esos golpes y hay que decirlo, aún no se recupera de tan grosera agresión. Al ampliar la planilla en 10 mil funcionarios, en solo momento, fue una decisión lamentable, que aún hoy le sigue causando daño.

La Caja se debilitó financieramente en su gestión y el gobierno de doña Laura a Dorian lo premió con trasladarlo al ICE, en la cual solo estuvo al frente de esta del 2010 y 2011; otra simbólica institución del Estado costarricense.

Hasta en el gobierno del hijo de su fundador de tan prestigiosa institución, el presidente Calderón Fournier, su Junta Directiva con decisiones pero especialmente con omisiones, trató de debilitarla. 

El aporte estatal se ha venido disminuyendo, las pésimas decisiones en cuanto a gastos y la incontable cantidad de actos de corrupción, muchos de ellos cometidos durante la pandemia, tienen hoy a nuestra institución insignia en el aporte social a punto de sucumbir, producto de severa crisis de sus finanzas. 

Aún estamos a tiempo de salvarla y robustecerla, pero esta decisión debe venir especialmente del Gobierno, de su Junta Directiva, de los funcionarios que laboran en ella y del pueblo en general. Vale la pena luchar por una institución que presta tanto bien a todos los costarricenses y a toda nuestra sociedad.

Dios quiera que se tome esa decisión de rescatar a la Caja Costarricense de Seguro Social y que todos incondicionalmente la apoyemos.