Ig Nobel 2025
Cada año se celebra en Estados Unidos una ceremonia muy particular: los Premios Ig Nobel, una parodia científica que reconoce los estudios más curiosos, insólitos o divertidos del mundo.
Pero no se equivoque: aunque suenen graciosos, estos trabajos son reales, revisados por especialistas y publicados en revistas científicas. Su lema lo resume todo: “primero hacen reír… y luego hacen pensar”.
Hoy, como en otras ediciones le traemos una lista de los galardonados más llamativos como el del grupo de investigadores japoneses que demostró que las vacas pintadas con rayas de cebra reciben menos picaduras de moscas, un hallazgo con potencial para reducir el uso de insecticidas en la ganadería.
Otro premio fue para un equipo de científicos de Turquía y Alemania que descubrió que un tipo de lagarto prefiere las pizzas con más queso y menos salsa, lo que sugiere cómo los hábitos humanos pueden influir en la fauna urbana y en el comportamiento animal.
Y en la categoría de Nutrición, un grupo suizo encontró que cuando las madres consumen ajo, éste altera el sabor de la leche materna y como resultado los bebés se sujetan más tiempo al pecho o toman más leche.
También hubo premios para un estudio sobre la adherencia del teflón en las dietas humanas, y otro sobre la digestión del papel moneda en diferentes especies de animales.
Más allá de lo extravagante, los Ig Nobel nos recuerdan algo importante: la curiosidad científica no siempre empieza con grandes laboratorios o teorías complejas, sino con una pregunta sencilla, a veces absurda, pero que puede abrir caminos al conocimiento.
Y en un país como Costa Rica, donde la educación y la investigación científica siguen creciendo, estos premios invitan a reírnos un poco… pero también a valorar el poder de la ciencia para sorprendernos.
Premios Ig Nobel 2025: el lado divertido —y profundamente humano— del pensamiento científico.
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