Exhibir nuestros cuerpos en la playa

Panorama Digital
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Exhibir nuestros cuerpos en la playa
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Mirá, luego del programa nos vamos por un gallo pinta, con dos huevos y una tajadita de queso.

No, no, eso será para vos. Yo tengo un viaje a la playa y por eso me estoy cuidando.

¿Cuántas veces no hemos escuchado, sobre todo a mujeres, decir que están a dieta porque van para la playa?

Resulta que en una sociedad en la que vale más la figura que la salud, el ir a la playa se ha vuelto uno de los momentos más estresantes en lugar de ser una actividad entretenida.

El miedo a no responder a los estándares impuestos sobre belleza hace que, incluso haya mujeres que prefieran no ir al mar, con tal de no ser juzgadas por no tener el cuerpo de una sirena.

Para algunos esta en una forma de violencia de género, ya que la presión por verse bien en un traje de baño no es el mismo que experimenta un hombre que se pone una pantaloneta y se deja envolver por los rayos de un sol como el que disfrutamos en Manuel Antonio, Jacó, Flamingo o Puerto Viejo.

Por eso nos llamó la atención la campaña que inició el ministerio de la igualdad en España en la que se muestra diversos cuerpos de mujeres disfrutando de la playa, sin que tengan que sentir vergüenza o presión social porque no tienen la figura de una modelo de pasarela.

Y no, no estamos hablando de que haya una aprobación solapada a estilos de vida poco saludables, es más bien un recordatorio a las mujeres y a los hombres también de que los cuerpos llamados “perfectos”, no necesariamente son sanos ni tampoco posibles para todo el mundo.

En la campaña se pueden apreciar diversos tipos de fisonomía, entre ellas una mujer delgada, otras más gruesas y hasta una de mayor edad a la que se le aplicó una mastectomía, es decir, que le han extirpado sus senos.

Como es común, la idea ha tenido halagos y críticas, pero lo cierto es que toca un tema sensible, pocas veces mencionado por la sociedad.

Yo la verdad, es que sí me quiero ver bien en vestido de baño, pero por mí, no por los demás, así que sí te acepto el gallo pinto luego del programa, pero solito… bueno, con una taza de café.