El gasto de gobierno debe de reducirse sustancialmente

Estamos atravesando una gran crisis económica y fiscal. Estamos viviendo una gran crisis de confianza y de credibilidad. Sentimos que nos estamos deslizando hacia el abismo. Los gobernantes no están aparentemente haciendo lo que el país espera de ellos. Existirá una agenda oculta en el gobierno.

El país debe disminuir decididamente el gasto de gobierno, pero el Gobierno se ha mostrado reticente.

La lucha contra el gasto es confusa ya que la reducción enfrenta oposición del gobierno. Las autoridades no han logrado ver que de no hacerse las reducciones severas que demanda el momento el ajuste automático será dramáticamente mayor. No debe dejarse en el olvido que el peor de los impuestos es la inflación y la devaluación y que el ajuste automático arrollará a todos particularmente a los más necesitados.

No deseo dejar de recordar que el 45% de los gastos para el año 2021 se financian con impuestos, que solo los intereses de la deuda montan cerca del 40% del ingreso tributario. No deseo dejar de mencionar que el 55% del presupuesto se financia con deuda adicional.

Estamos en vísperas de año electoral y es el tradicional momento de abrir las llaves del gasto. Pero los costarricenses deben de estar claros que de no contraerse seria y decididamente éste las consecuencias del ajuste automático de la economía serán mucho peores que cualesquiera de las reducciones propuestas.

El mejor Ministro de Hacienda es una economía en crecimiento. Que para crecer es fundamental generar confianza y fijar reglas de largo plazo para los productores entre muchas otras. Que nada de lo que se está haciendo es para estimular el crecimiento económico. ¿Dónde está la congruencia? ¿Sin congruencia será posible generar confianza? Por supuesto que no.

El costo del gobierno con una economía contraída es excesivamente pesado para el país. Con urgencia debe de reducirse ese peso y ese gasto.

Los ingresos deben de fortalecerse y los mecanismos informáticos modernos de recaudación deben de entrar a funcionar de manera urgente para reducir la evasión y el impago. ¿Quién está presentando los proyectos para cerrar los portillos que han sido responsables de tal elusión?

El problema central es el gasto público. El déficit fiscal hay que atacarlo tanto por el lado de la reducción del gasto principalmente como de la mejora de la recaudación. Los crecimientos automáticos deben detenerse todos de inmediato. La regla fiscal debe de imponerse a rajatabla.

Debemos hacer lo que se debe de hacer. Se debe de atajar la catástrofe de una hiperinflación.

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