Costa Rica: debemos prepararnos para competir y prosperar
Expreso mi agradecimiento a la señora presidente de la República por su decisión de no autorizar la firma del protocolo de adhesión de Costa Rica al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, conocido como CPTPP. Esta decisión atiende preocupaciones de sectores productivos, especialmente de pequeños y medianos agricultores, sobre las condiciones para competir y la necesidad de conocer los compromisos negociados.
Este reconocimiento debe acompañarse de una acción urgente: emprender una ruta integral de preparación productiva. Las demandas del mercado mundial seguirán presentes y nuestras familias productoras necesitan condiciones para responder con conocimiento, eficiencia, innovación y calidad.
Es fundamental que el Gobierno atienda con seriedad el llamado de los líderes de los 29 territorios rurales del país, del Consejo Consultivo de la Zona de los Santos y de las cámaras de productores, especialmente las del sector agropecuario. Esta voz territorial debe traducirse en una prioridad nacional, con participación efectiva de quienes conocen las dificultades y posibilidades de nuestras comunidades.
En esa dirección, la propuesta Territorial de Desarrollo Rural, merece consideración: construir una Estrategia Nacional de Preparación y Competitividad Productiva. Para hacerla realidad, debe convocarse al Gobierno, las instituciones públicas, las empresas, las cooperativas, las universidades, el sistema financiero, los gobiernos locales y las organizaciones territoriales.
Esa preparación exige reducir los costos de energía y financiamiento, mejorar caminos e infraestructura, facilitar el transporte y la comercialización, ampliar el acceso a tecnología y fortalecer la investigación, la capacitación y la asistencia técnica, para avanzar en calidad, inocuidad, sostenibilidad, trazabilidad, capacidad productiva y valor agregado.
El esfuerzo debe abarcar tanto a quienes exportan como a quienes abastecen el mercado nacional. Detrás de cada actividad productiva hay familias, trabajadores, comercios y servicios. Su debilitamiento afecta al conjunto del territorio; fortalecerla protege el empleo, la seguridad alimentaria y las oportunidades de las nuevas generaciones.
La propuesta de una etapa de preparación de marcada claramente en el tiempo, debe valorarse con objetivos, recursos, responsables e indicadores verificables, como parte de una política de desarrollo que trascienda administraciones.
Los productores y las empresas también tienen responsabilidades: organizarse, mejorar procesos e incorporar conocimiento. Al Gobierno, al Estado les corresponde generar condiciones para competir y articular la política comercial con el desarrollo productivo y territorial. Las decisiones deben apoyarse en información pública transparente, diálogo inclusivo y estudios de impacto que permitan identificar oportunidades, riesgos y apoyos para los sectores más vulnerables.
Hoy respaldamos la decisión de no avanzar sin las anteriores condiciones. Ahora corresponde trabajar para seguir diciendo sí a las oportunidades del comercio internacional, con preparación y capacidad para aprovecharlas.
Es urgente comenzar. Preparar a Costa Rica para producir, competir, innovar y prosperar significa defender la dignidad de quienes sostienen, con su trabajo, la vida de nuestros territorios.
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