Incluir a las personas adultas mayores
La familia prepara las maletas para las vacaciones o se organiza para asistir a un cumpleaños. Todos están invitados, pero alguien decide que la persona adulta mayor estará mejor en casa. A veces, ni siquiera le preguntan.
Quizás necesita descansar o prefiere quedarse. Pero también podría querer compartir, conocer otro lugar o celebrar con quienes quiere. Esa decisión merece tomarla ella, con los apoyos que necesite.
Cuando dejamos de incluirla por costumbre, podemos ir reduciendo sus oportunidades de conversar, divertirse y mantener sus vínculos.
Antes de organizar una salida, preguntémosle si desea acompañarnos. Pensemos en el transporte, los horarios, la accesibilidad y las pausas que permitirían su participación. Si decide quedarse, acordemos cómo estará cómoda y qué apoyo requiere.
Incluir no es obligar a salir ni llevar a alguien únicamente para cumplir. Es escuchar sus deseos y hacerle un lugar real en la vida familiar. Porque compartir con la familia también debe estar al alcance de quien necesita un ritmo diferente.
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