El agua esencial para la vida
En años pasados el tema del agua fue calificado como un recurso inagotable, lo que significó un grave error conceptual del pasado. Aunque el ciclo hidrológico renueva el agua a nivel global, el agua dulce limpia y accesible es un recurso “finito, escaso y vulnerable”, el mito de que era infinita fomentó prácticas de uso insostenible.
Muestra de lo anterior se refleja en la construcción de complejos habitacionales e industriales, realizadas en el pasado, por parte de instituciones del Estado y la empresa privada, donde los acumulados de aguas residuales fueron vertidos directamente en los mantos acuíferos, sin previo tratamiento de aguas.
Prácticas que aún hoy en algunos casos se replica, muchas veces, sin controles adecuados. A esto se suman otros factores influyentes que dramatizan el escenario de la sostenibilidad del recurso hídrico para las futuras generaciones, como la desforestación, la agricultura, la ganadería, el crecimiento industrial, urbano y el cambio climático
La desforestación perjudica gravemente el recurso hídrico, ya que altera el ciclo natural del agua a nivel local y global. Los bosques funcionan como esponjas y filtros naturales, su desaparición provoca sequias extremas, inundaciones, mayor erosión y una drástica caída en la calidad del agua.
La agricultura y la ganadería impactan negativamente el recurso hídrico principalmente a través de la sobreexplotación y el agotamiento de acuíferos, debido al riego y al consumo animal, la contaminación química por agroquímicos y la contaminación biológica por desechos orgánicos.
El crecimiento industrial y urbano desmedido, demanda una cantidad exorbitante de agua, esto deteriora la calidad del agua, juntos provocan escases, alteran el ciclo hidrológico, atascan el alcantarillado, liberan contaminantes tóxicos, desechos orgánicos y sólidos, los micro plásticos paran en los mares y dañan la flora y la fauna marina.
El cambio climático altera profundamente el ciclo hidrológico, al acelerar la evaporación, lo que modifica los patrones de lluvia y derrite las reservas glaciales. Esto genera una crisis dual: sequias prolongadas en ciertas regiones e inundaciones extremas en otras que impacta gravemente la disponibilidad de agua dulce.
Es necesario entender que la humanidad sin agua, sobreviviría entre 3 a 5 días, Sin embargo, la falta de escrúpulos de algunas personas, sin ir muy lejos, aquí en mi comunidad he visto con dolor y preocupación, como arrojan y contaminan, los mantos acuíferos con huesos y residuos de animales destazados clandestinamente.
El 70% de la Tierra es agua, pero el 97% es salada, del 2.5% de agua dulce restante, la mayor parte está congelada en los glaciales, por lo que apenas un 0,007% del agua del planeta es apta para el consumo humano, se rumora que las futuras guerras serán provocadas por la tenencia del agua.
Costa Rica es privilegiada por la cantidad de mantos acuíferos de agua dulce que posee, es obligación de todos protegerlos, “el agua es vida”.
Los comentarios están cerrados.