La ciencia jurídica no se negocia: Cerramos filas en defensa del estado de derecho

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La ciencia jurídica no se negocia: Cerramos filas en defensa del estado de derecho
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La Comisión de Crimen Organizado y Narcotráfico del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica, considera un deber institucional manifestar públicamente nuestro respaldo absoluto al dictamen técnico-jurídico emitido por la Comisión de Derecho Penal respecto de los proyectos de ley impulsados por el Poder Ejecutivo en materia penal y procesal penal.

Cuando quienes han dedicado su vida al estudio, la enseñanza, la investigación y la aplicación del Derecho Penal levantan la voz para advertir riesgos, inconsistencias y eventuales afectaciones al sistema de justicia, el país tiene la obligación de escuchar. No se trata de una discusión política ni ideológica; se trata de la defensa de la calidad del ordenamiento jurídico costarricense y de la preservación de los principios que sostienen nuestro Estado Social y Democrático de Derecho.

Por ello, desde esta Comisión queremos expresar con toda claridad que prohijamos, respaldamos y hacemos nuestro el criterio emitido por los abogados y abogadas más experimentados y conocedores de la ciencia penal en Costa Rica. Su análisis representa un ejercicio serio, responsable y comprometido con la legalidad, la constitucionalidad y la protección de las garantías fundamentales que distinguen a una democracia madura.

A los distinguidos integrantes de la Comisión de Derecho Penal les decimos que no están solos. Cerramos filas con ustedes. Cuenten con nuestro apoyo irrestricto en la defensa de la técnica jurídica, de la racionalidad legislativa y de los principios que durante décadas han permitido construir un sistema de justicia respetuoso de los derechos humanos y eficaz en la persecución del delito.

La lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y la violencia no puede convertirse en excusa para debilitar las bases jurídicas de la República. La historia demuestra que las reformas apresuradas, construidas sin el debido rigor técnico, terminan generando más problemas de los que pretenden resolver. La seguridad ciudadana exige firmeza, pero también inteligencia jurídica; exige decisión política, pero igualmente respeto por la Constitución, los tratados internacionales y los principios fundamentales del debido proceso.

Por ello, hacemos un respetuoso pero enérgico llamado a la Junta Directiva del Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica, para que, sin consideraciones de naturaleza político-partidista y atendiendo exclusivamente al interés superior del país y de la institucionalidad democrática, apruebe formalmente este valioso dictamen y disponga su más amplia divulgación en todos los medios de comunicación disponibles. Costa Rica merece conocer la opinión especializada de quienes poseen la autoridad académica y profesional para evaluar la viabilidad jurídica de las iniciativas sometidas al debate nacional.

El país debe comprender que la calidad de una ley no se mide por la intensidad de los discursos que la acompañan, sino por su compatibilidad con el orden constitucional, por su coherencia interna y por su capacidad real para resolver los problemas que pretende enfrentar. Cuando los expertos advierten que una propuesta legislativa contiene defectos estructurales o riesgos para el sistema de justicia, ignorar esas observaciones sería un acto de irresponsabilidad institucional.

La Comisión de Crimen Organizado y Narcotráfico, reafirma así su compromiso con la defensa de la legalidad, de la seguridad jurídica y de la excelencia técnica que debe inspirar toda reforma penal. Hoy más que nunca, Costa Rica necesita leyes bien concebidas, instituciones fuertes y decisiones fundamentadas en el conocimiento especializado.

La justicia penal no puede ser objeto de experimentos legislativos. La seguridad nacional tampoco. Por esa razón, respaldamos plenamente el criterio técnico emitido por la Comisión de Derecho Penal y exhortamos a todos los actores públicos a valorar con seriedad sus conclusiones. Cuando la ciencia jurídica habla con la autoridad de la experiencia y del conocimiento, lo prudente no es desacreditarla: lo prudente es escucharla.

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