Mujeres sin pareja

Hay mujeres a las que a lo largo de la vida les ha costado tener una pareja estable, sentirse merecedora del amor, o casarse.

También hay quienes eligen hombres “abandónicos”, término  del psicoanálisis que describe personas inseguras en las relaciones.  

Que están en una relación pero no se comprometen con el vínculo. Son irresponsables y requieren ser guiados.

 Otras eligen infieles, vagos, adictos, mentirosos y en el peor de los casos agresores. Aun así, se quedan soportando porque saben que tarde o temprano eso se acabará, volviendo a quedar solas.

Para ellas los hombres buenos, tiernos amorosos que se les acercan, y que en realidad son la gran mayoría, no los toman en cuenta. Prefieren a nivel inconsciente a los malos

Con el paso del tiempo y por tener que vivir el conflicto de pareja de sus padres, especialmente la de la madre, se vuelve dura,  controladora, exhausta, y deprimida.

Al iniciar una relación de pareja, con tal control  hace que el hombre se sienta pequeño a su lado, dependiente, o se vaya rápido.

Y aunque muchas mujeres dicen “no quiero ser así”, el cuerpo no sabe hacerlo distinto mientras siga ocupando un lugar que no le corresponde con su familia de origen.

Pero, ¿porqúe pasa esto?       

Desde una mirada sistémica esto se da porque de niñas se les otorgó un rol que les quitó la infancia.

Se tuvieron que hacer cargo de la pareja de sus padres. Sosteniendo la casa, las decisiones económicas, la estabilidad emocional no sólo de papá o mamá, también de sus hermanos.

Resuelven por dos, aguantan por dos. Y aunque parecen ser hijas muy fuertes e independientes, capaces de todo, por dentro hay una verdad que duele reconocer esta es: “estoy cansada de llevar todo y ser responsable de todo. Ni siquiera puedo tener novio”.                           

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