Una década de un sueño y un año de haber alcanzado las estrellas

El pasado 11 de mayo se cumplió un año de la puesta en órbita del satélite Batsu, primer satélite de Centroamérica desarrollado por profesionales y estudiantes costarricenses. Coincidentemente el 9 de mayo la Asociación Centroamericana de Aeronáutica y del Espacio (ACAE) organización proponente y responsable de dicho proyecto cumplió una década desde su fundación.

ACAE surge por iniciativa del Ingeniero Ronald Chang-Diaz y fue diligentemente liderada durante la mayor parte de esta década por el Ing. Carlos Enrique Alvarado. Nace con el firme propósito de insertar a la región centroamericana en la carrera espacial, apoyándose en su recurso más valioso: el talento de sus jóvenes. ACAE ha buscado romper el círculo vicioso en el que en el país tradicionalmente no era posible soñar en grande por falta de recursos, los que a su vez no estaban disponibles por la falta de proyectos seriamente ambiciosos. Es así como hace una década se propuso a la sociedad el proyecto para la creación de un satélite 100% costarricense, y si bien es cierto la propuesta fue recibida con escepticismo a los críticos hoy les podemos decir con orgullo que Costa Rica tiene más de un año de presencia continua en el espacio exterior.

Mas allá de la importancia histórica del primer aniversario del ingreso de Costa Rica a la carrera espacial y el 10 aniversario de la presentación del ambicioso proyecto de insertar al país en la economía del futuro. Hoy ACAE se enorgullece de haber potenciado a una generación de líderes excepcionales. Entre las personas que han pasado por ACAE destacan desde investigadores de la NASA, hasta valientes exploradoras; todos lideres quienes no han dudado en utilizar a ACAE como una plataforma para inspirar y potenciar a otros jóvenes. En estos 10 años hemos visto como muchachos y muchachas que se incorporaron a la asociación como estudiantes hoy son reconocidos académicos quienes después de estudiar el tema espacial en el extranjero han regresado al país a continuar desarrollando la ciencia y la tecnología. Tal es el caso de Mariela Rojas quien luego de especializarse en tecnología aeroespacial en Japón ha regresado al país a trabajar en pro de la educación de los niños y los jóvenes a través del proyecto Supernovas. O el caso de los profesores del Instituto Tecnológico de Costa Rica, quienes a su regreso de sus estudios en Holanda han fundado un laboratorio y presentado legislación ante el congreso pertinente al tema espacial.

Mas allá del logro de un satélite ACAE hoy se enorgullece de su legado hacia la juventud del país. Después del primer taller centroamericano organizado en conjunto con la organización internacional Space Generation Advisory Council y con la participación de más de cien jóvenes profesionales y estudiantes, hemos sido testigos de cómo decenas de jóvenes se siguen incorporando a los diferentes grupos de trabajo asociación en busca de ese espacio para entusiastas deseosos de soñar en grande. Estos jóvenes aseguran la continuidad de este legado y la esperanza de que en esta segunda década asumamos las palabras de nuestro fundador Ronald Chang quien siempre nos dice: “en los negocios se gana y se pierde, pero al educar a los jóvenes siempre se gana”

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