Liderazgo moral y democracia.

La Democracia, con todo y todo, es el sistema más elaborado que haya creado la civilización humana, es el gobierno de todos, desde la antigüedad los griegos la describieron y la vivieron, pero no era un sistema acabado y perfecto; con la Revolución Francesa se mejoraron los conceptos, se crearon nuevos derechos y surge así la democracia moderna, con todas sus limitaciones y principios inconclusos, pero es la democracia básica, la de los tres poderes, la del Estado de Derecho, la del debido proceso y todas las libertades públicas y privadas- derecho a la vida, la propiedad y la igualdad jurídica- que hoy conocemos.

Aún así el régimen democrático sigue inconcluso, hay que mejorarlo a diario y transformarlo en sistema completo, no solo en lo político y en lo jurídico sino también en el sistema eficiente, de justicia social y desarrollo económico, en donde el sistema no solo satisfaga al menos las necesidades básicas, sino que sea perfectible en beneficio de todos, la democracia  es en síntesis, el gobierno de todos.

Sin embargo, hoy por hoy, el sistema democrático se encuentra en la encrucijada, no solo en la pequeña Costa Rica, sino en todo el mundo, sobran los ejemplos.  En Costa Rica, el desempleo, la pobreza ronda hasta un veinte por ciento en las zonas rurales, cada año, la criminalidad aumenta, el sistema de seguridad social hace aguas, los programas de vivienda popular se paralizaron hace décadas, la incertidumbre política alarma a la población, no hay, al día de hoy, una política económica que reactive el aparato productivo, las oportunidades se pierden, la inversión extranjera esta paralizada, el agro sobrevive y no se habla un mismo idioma en el gobierno.

Para transformar la realidad socio-económica del país, en beneficio de todos, se requieren liderazgos morales, verdaderos estadistas, líderes con visión de conjunto, que hagan las cosas, que las hagan bien y en tiempo.

Corresponde a los Partidos Políticos generar estos liderazgos, individuales y especialmente colectivos, que fortalezcan el sistema democrático, que comprendan que hay que hacerlo todos los días, caso contrario, los sistemas democráticos también sucumben…aún estamos  a tiempo.

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