La mora judicial y la credibilidad de los ciudadanos

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Un país que se precie de democrático debe de tener un Estado pequeño pero fuerte. Decía el historiador romano Tácito que cuantas más corrupto es un país más leyes tiene, y este pensamiento no está lejos de la realidad, pues muchas normas lo que llevan a es a la confusión y la confusión lleva a la impunidad.



Sin embargo, el hecho de que hayan muchas normas no significa que esto sea una carta blanca para que los procesos en sedes judiciales duren una eternidad. Hay casos que han durado hasta más de dos generaciones y siguen activos. ¿Hay realmente una justicia pronta y cumplida cuando un proceso judicial en sede civil, sin contar la ida a casación, dura aproximadamente tres años? ¿Hay justicia cuando la mayoría de las sentencias de los jueces de primera instancia son revertidas por los superiores por los groseros análisis que se realizan en muchas ocasiones y que no son ni siquiera apegados a derecho?

El Poder Ejecutivo en Costa Rica ha demostrado a lo largo de muchos años estar al servicio de gremios e intereses privados, fuera de cualquier consideración del interés público real. La tergiversación de las leyes, nombramientos ilegales e inmorales de los protegidos en puestos de “confianza” a costas del trabajo de personas a las cuales no se les debió de despedir por el trabajo que hacían, solo nos deja con una clara vía de rectificación: Acudir a los tribunales.

El juez de la república no es cualquier empleado, es una persona a la cual le hemos delegado una de las funciones más importantes como lo es la de administrar justicia. Si no fuera por la ley, estaríamos en los tiempos del primitivismo tomados del pelo y matándonos por doquier. No es en vano que los ingleses dicen que la civilidad radica en alejarnos de nuestros comportamientos primitivos y esto lo logramos por medio de un sistema legal coherente y ágil, donde podamos resolver nuestras diferencias por medio de un tercero, al cual se le llama juez.

Sin embargo, ¿Qué pasa cuando sometemos nuestras controversias a un tercero que no tiene los suficientes conocimientos técnicos, y aparte de eso los juzgados son tratados como maquilas jurídicas donde lo que cuenta es resolver casos, sin importar si están bien o no? La labor del juez, sin importar la rama, debe de respetarse y el respeto empieza por una buena asignación de los recursos que reduzcan el número de puestos administrativos redundantes y pensiones de lujo exorbitantes en pos de proteger el interés público y la seguridad jurídica de Costa Rica.

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