La corrupción transnacional: Un mal que consume el sistema democrático de muchas naciones.

El objetivo es buscar responsables, de eso se encargarán los Tribunales de Justicia, en las instancias respectivas.

Primero, nos interesa hacer memoria de la ratificación de la ley 7670 de 1997, denominada Convención Interamericana contra la Corrupción y la ratificación de la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción por medio de la ley No. 8557.

Segundo, aunado a lo anterior, vale la pena analizar que la comunidad internacional, ha mirado los delitos relacionados a la corrupción, fuera de una dimensión estrictamente nacional y la coloca en ocasiones con repercusiones transfronterizas, pues, no se puede descartar el ligamen a organizaciones delictivas internacionales con este tipo de delitos.

Tercero, el pragmatismo nos lleva a una pregunta. ¿Qué sucede con casos como: Óderbrecht` o “Panamá Paper”? ¿Están todos los implicados procesados? O habrá una zona de silencio impune, que debe trabajarse mediante la homogenización de procesos internacionales, para que la totalidad de responsables rindan cuentas.

El temor de los pueblos es que el juicio mediático, no sea correlativo a la sentencia judicial, con el peligro que la credibilidad en un juicio justo, que culmine con los resultados inesperados para la población. En ambos, casos los presuntos responsables, son implicados en las diferentes esferas de la sociedad.

La corrupción transnacional esta ligada a los delitos de tráfico de influencias, sobornos, enriquecimiento ilícito y probablemente al blanqueo de capitales. En ese sentido sabemos que todas estas actividades delictivas, perjudican desafortunadamente las finanzas públicas.

Detectar y prevenir la corrupción, hace más eficientes las finanzas del Estado, con sus visibles beneficios, incluyendo la paz social. Evitando el descontento de los pueblos para con las que ejercen el poder.

En síntesis, ambos convenios tanto el interamericano, como el de la O.N.U. comparten que la prevención es fundamental, siguiendo esa dirección la educación y la comunicación tienen que ser el marco de referencia para que los habitantes, que se comprometen y forman parte de esa acción para eliminar todos los niveles de corrupción. Dichos convenios califican los diversos delitos que se cometen en la función pública y los ponen en conocimiento de las autoridades respectivas. Los hechos, que deriven de conductas antijurídicas en orden internacional, no quedarán ocultos a la comunidad internacional y los responsables se conocerán.

El llamado es para alertar, a las personas de todas las naciones incluyendo la nuestra a eliminar el cáncer de la corrupción.

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