Hacia una nueva Costa Rica

El  país ha tocado fondo, al día de hoy no hay, ni se vislumbra, ninguna política de modernización productiva que conduzca a un aumento significativo de la economía, no hay gobierno, no hay rumbo cierto, todo lo contrario, pareciera que se promueve un desorden administrativo tendiente a justificar un populismo negativo  de derecha o de izquierda, lo más grave es que no hay oposición responsable, congruente con el beneficio de toda la colectividad, finalmente, la sociedad civil vive distraída, desinteresada y hasta embriagada aparte de la cosa pública, y “mandare quien mandare la verdad poco me importa” decía el poeta criollo hace cien años, verdad que continua vigente. Tenemos un pueblo despolitizado e interesado solo por lo mundano.

El problema número uno de los costarricenses es el desempleo creciente,-13%- y un mayor porcentaje en áreas periféricas, la falta de trabajo genera pobreza, miseria y hambre, por no decir que  está relacionada con el factor de inseguridad ciudadana, a mayor desempleo y pobreza mayor delincuencia, por lo menos en los delitos de orden patrimonial, el problema de falta de oportunidades laborales afecta principalmente a la población joven, con estudios universitarios que no encuentran trabajo, mas de 30.000 muchachos graduados que están sin empleo, por no citar a mas de 300.000 desocupados  y un millón de costarricenses con trabajos informales, sin seguro, sin futuro cierto y sin ninguna garantía. Al gobierno solo les interesa, que tributen…

El alto costo de la vida, las dificultades cotidianas para satisfacer las necesidades básicas como alimentación, vestido y medicinas son las consecuencias directas e inmediatas del desempleo y la pobreza y la causa principal que motiva esta variable es la falta de políticas tendientes a una verdadera reactivación económica, urge una modernización del aparato productivo, en todas las escalas, esto requiere dos factores, una modernización de la banca estatal y una modernización del ordenamiento jurídico publico que permita una menor tramito logia y burocratización de las políticas públicas, esta modernización jurídica abarcaría un conjunto de reformas parciales constitucionales incluyendo la opción de una nueva constituyente.

Tenemos derecho a una nueva Costa Rica, a una nueva economía, a un nuevo desarrollo social con un Estado moderno, eficiente y efectivo, el tocar fondo es la oportunidad que nos permite dar ese gran salto hacia la justicia, la prosperidad y el desarrollo de todos, estamos aun a tiempo.

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