Gobierno desconoce el principal derecho humano

Indistintamente de lo económico, político, religioso, salud, o el calentamiento global, el principal derecho humano es, el derecho a la vida, derecho inalienable que, ni siquiera un capricho dictatorial, inhumano y aberrado, podrá impedir a la mayoría de los costarricenses, decir un a la vida y un no rotundo al aborto.

Aborto, el asesinato más cobarde, despiadado e injusto que, un ser humano desde el vientre de su madre puede sufrir.  El gobierno de Costa Rica aprueba como legal el conceder a las mujeres, el arma homicida para asesinar a sus hijos en el vientre sin importar la vida y el derecho de los hombres a la paternidad.

Costa Rica eliminó la pena de muerte a los antisociales, hoy se aprueba la pena de muerte a inocentes e indefensos niños que, esperan la oportunidad de vivir. Duele entender la cruel realidad de que, en nuestro país en otrora, la excepción era el aborto terapéutico, más hoy la excepción es el derecho a nacer. Qué vergüenza!!!

Dios concedió a la mujer la sagrada misión de ser madre, al hombre la de ser padre, más el vínculo del matrimonio, para una sana convivencia y procrear; madre, padre e hijos, sinónimo de familia. La familia costarricense cree y defiende la vida, cree y defiende la maternidad y paternidad, cree y defiende la fe en Dios.

El matrimonio instituido por Dios claramente tiene dos fines fundamentales, convivir y procrear, fines que sólo la relación entre hombre y mujer pueden consumar bajo el vínculo matrimonial. Aunque los vínculos de convivencia entre personas del mismo sexo son respetables y tienen que ser respaldados por un marco legal.

Un marco legal diferente al matrimonio, puesto que el término matrimonio conlleva dos fines fundamentales que, la unión entre personas del mismo sexo, no pueden llevar a cabo.  Los caprichos dictatoriales de unos pocos no pueden tapar el sol en una Costa Rica que cree en la familia, la maternidad, paternidad y en Dios.

Caprichos dictatoriales en contra de los principios de todo un pueblo, que defiende los valores, amén de las amenazas a quienes se oponen al cumplimiento de los macabros decretos, decretos que ponen en las manos de las mujeres el arma asesina de sus propios hijos y mancilla el derecho del hombre a ser padre.

Mujeres costarricenses, el arma fue puesta en sus manos, con el libre albedrío deciden dar oportunidad a sus hijos de vivir o morir. Mujer, su madre le dio la oportunidad de vivir; sus decisiones y consecuencias son producto de la vida que elegiste vivir.

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