Destace de ganado, una amenaza latente para la salud pública.

Durante los últimos años, diferentes medios de comunicación nacional, así como las autoridades administrativas y las judiciales, el sector ganadero y los productores, han alertado sobre la grave situación que se presenta con la venta y comercialización de carne destazada ilegalmente.

Según la Encuesta Nacional Agropecuaria del 2017, las pérdidas para los ganaderos ascendieron a ¢3.500 millones, una suma de dinero considerable para los ganaderos del país.   

Hoy en día los mecanismos de trazabilidad para el destace de animales establecidos en la Ley para el Control de Ganado Bovino y Prevención y Sanción de su Robo, Hurto y Receptación, no han sido eficientes, por lo que es necesario aumentar las penas, así como tipificar y sancionar a quienes compran y comercializan la carne destazada ilegalmente conociendo el origen ilícito de la misma.

No es posible que las personas consuman carne sin trazabilidad sanitaria ni medidas de inocuidad mínimas en turnos, estadios, ferias, fiestas patronales; pues algunos animales tienen enfermedades infectocontagiosas como la brucelosis que es transmisible y muy grave para los seres humanos.

Es por esto que junto a mis compañeros diputados Erwen Masís Castro y Rodolfo Peña Flores hemos acogido el sentimiento de impotencia de la familia ganadera y presentado un proyecto de ley para combatir eficientemente a los cuatreros y a quienes conociendo el carácter ilícito de la carne, la compran, venden y comercializan.

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