30 Aniversario del Benemeritazgo de la Cruz Roja Costarricense

En noviembre de 2019 la Cruz Roja Costarricense conmemora el trigésimo aniversario de su declaratoria como Institución Benemérita de la Patria.

Inspirada en los Convenios de Ginebra de 1864, fue fundada el 4 de Abril de 1885 por el Presidente Bernardo Soto Alfaro para acompañar al ejército costarricense organizado para defender la soberanía nacional ante la amenaza de invasión por parte del militar guatemalteco Justo Rufino Barrios.

Años después, ante los sangrientos acontecimientos producto del levantamiento armado contra el gobierno de Federico Tinoco, un grupo de ilustres costarricenses organizados por el Profesor Macabeo Vargas Castro, solicitaron al Presidente Julio Acosta García modificar la base legal de la institución y atendiendo tan noble petición, en 1921, el Poder Ejecutivo reorganizó la institución como una asociación privada, civil, voluntaria y auxiliar de los poder públicos,  para que atendiera las catástrofes y emergencias nacionales en momentos de conflicto armado o paz como lo hace hoy en día.

Inspirada por sus Principios Fundamentales mundialmente reconocidos de Humanidad, Imparcialidad y Neutralidad, “La Benemérita” como es cariñosamente conocida por los costarricenses, ha estado presente por más de ciento treinta y cuatro años entre nosotros  bridando asistencia y auxilio a las personas heridas, enfermas y atendiendo diversas situaciones de necesidad humana o vulnerabilidad social. Por medio de esta, y siguiendo el ejemplo del ilustre ciudadano suizo y primer Premio Nobel de la Paz, Henry Dunant, miles de personas han dado y siguen dando su servicio voluntario en la Cruz Roja Costarricense a favor de las personas más vulnerables, incluso arriesgando o perdiendo su propia vida en el cumplimiento del servicio.

El 3 de noviembre de 1989, en reconocimiento a sus aportes a la Humanidad y a la historia costarricense, la Asamblea Legislativa elevó a la gloria nacional del benemeritazgo a esta querida y necesaria institución tan cercana a los habitantes, que más que un servicio de ambulancia es una organización voluntaria compuesta por personas.

Sea propicia la ocasión para renovar el reconocimiento a los hombres y mujeres cruzrojistas que la hacen grande conduciendo vehículos por tierra o agua, aprendiendo de primeros auxilios para atender heridos en el campo o la ciudad, mejorando sus técnicas de rescate en accidentes, atención de emergencias y desastres; promoviendo la cultura de paz, la amistad y la vida en medio de las comunidades, fortaleciendo la humanidad de las personas jóvenes; liderando y administrando la organización humanitaria en todos su niveles, sobre todo en las comunidades, o difundiendo el Derecho Internacional Humanitario, tan importante en estos días.   

¡Muchas Felicidades Benemérita Cruz Roja Costarricense!

¡Muchas Gracias Cruzrojistas!

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