¿Qué podemos hacer, en estas fechas santas, para fortalecer nuestras acciones en coherencia con nuestros valores cristianos?

Panorama Digital
¿Qué podemos hacer, en estas fechas santas, para fortalecer nuestras acciones en coherencia con nuestros valores cristianos?
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Vivimos en estos dias una verdadera fascinación ante el colorido de los árboles, la deliciosa fragancia de las flores y del disfrute de la mayor dulzura de nuestras frutas. Los pájaros cantan con alegría en los amaneceres, y los atardeceres se pintan con toda la paleta de tonalidades que van desde los dorados, naranjas, lilas, celestes y hasta rosados.

Con tanta bellleza, he llegado a pensar que la Naturaleza se convierte en estos días, en un altar de alabanzas para el Creador, recordándonos el profundo significado de la Semana Santa.

Las familias apegadas a nuestras tradiciones buscaron en las calles el chiverre y planean las fechas para preparar el dulce  y las empanaditas, para saborearlas todos juntos alrededor de la mesa.  Son fechas que Dios nos regala sin lugar a dudas, para fortalecer la unión de la familia costarricense.

Costa Rica es un país de tradiciones y de Fe y aunque este año no tenemos permiso aún para asistir a nuestras procesiones, visita a los monumentos o a los paseos familiares, si podremos convertir estos días en el tiempo perfecto para el recogimiento, la reflexión y la gratitud  de cada costarricense a Dios. 

¿Qué podemos entonces hacer en estas fechas santas para fortalecer nuestras acciones en coherencia  con nuestros valores cristianos?

Quisiera hacerles una cálida invitación para que hagamos nuestras las exortaciones que nos hace el Papa Francisco en su última Enciclica Fratelli Tutti. En ella nos invita a no abrazar las politicas del descarte hacia los más débiles; a no ser indiferentes ante los que más sufren sino a mostrar siempre esperanza; a cuidarnos los unos a los otros; a tener un corazón abierto para vernos todos como verdaderos hermanos; a exigirles a quienes tienen el poder de decisión en nuestro país, su responsabilidad de luchar por los derechos básicos de los más frágiles; y  finalmente, a no cansarnos de dialogar entre todos por el bien de todos.

Es tiempo de arrollidarnos para agradecer al Padre por enviarnos a Jesús, su único hijo, quien proclamó hace 2.000 años la Buena Nueva, el Mandamiento del Amor y quien además murió por todos nosotros; y no con cualquier muerte, sino sufriendo una muerte de cruz. 

Propongámonos entonces a que esta Semana Santa sea el inicio del renacer de la cultura de la búsqueda del bien común, que tanto anhelamos todos y que por siempre nos distinguió a los costarricenses.  Resucitemos con Jesús y asumamos nuestra tarea como militantes activos y defensores de los valores cristianos, ante las constantes amenazas de aquellos que con sus ideas y acciones atentan contra la vida, contra la familia, contra la educación de nuestros hijos, contra el amor a Dios.

¡Que surja en esta Semana Santa lo mejor del ser costarricense!

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