Poner las últimas piedras…

Panorama Digital
<strong>Poner las últimas piedras…</strong>
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Ya pronto despediremos otro muy particular año; pondremos la “última piedra del 2022” para comenzar un nuevo recorrido colmado de nuevas ilusiones, expectativas y esperanzas…

Ahora bien, en realidad poner la “primera piedra” de un edificio es relativamente sencillo. Pero poner “la última piedra” no es tan fácil. El poner la “última piedra”, independientemente de si es grande o pequeña, implica un valor que nos enseña la importancia de terminar lo que emprendemos y no dejarlo a medias.

Por eso cuando termina un año se da una doble sensación: el de la alegría de comenzar un nuevo ciclo pero, en cierta forma, también un poco la tristeza de darse cuenta de que, a veces, no se ha terminado todo lo que nos propusimos. No obstante, no se puede permitir que el desánimo o la tristeza nos impidan actuar.

Por eso es importante, al ir finalizando un año, sentarse a meditar qué queremos lograr y hacia donde esperamos ir. Si no tenemos la constancia y la lucha diaria de construir las acciones grandes con pequeños detalles, nos quedaremos colocando “primeras piedras”, pero no acabaremos nuestras obras.

Poner la “última piedra” es la culminación que nos brinda paz y una conciencia serena pues quienes siempre emprenden, pero nunca terminan, acaban desanimándose y llegando a un conformismo mediocre que no es sano.

Eso sí, para poner las “últimas piedras” debemos conocer nuestras capacidades y nuestros defectos. Además nuestros proyectos siempre deben exigirnos un poco más de lo que podemos hacer, implica poner nuestro esfuerzo y tener una actitud equilibrada para plantearnos metas un poco mayores de lo que sabemos que podemos hacer. Y una vez que lo logremos, volver a empezar haciendo planes, proyectos y fijándonos nuevas metas, cada vez más altas.

Recuérdese que es fácil poner las “primeras piedras”, pero no es tan fácil poner las últimas. Quien pone las “últimas piedras” se convierte en un elemento fundamental en su familia, en el trabajo, en la sociedad, porque se sabe lo difícil que es concluir una tarea. Ciertamente habrá quien sienta desánimo porque no pudo hacer lo que quería en este año que se agota, pero el secreto de colocar la “última piedra” está en hacer nuestro mejor esfuerzo para lograrlo.

Ojalá que en este año que está dando sus últimos pálpitos hayamos logrado colocar “muchas piedras” pese a los sinsabores que aún persisten de la pandemia, y si no fue así, se debe tener el compromiso de iniciar el 2023 con la firme esperanza de saber, a conciencia, la importancia que tiene el terminar lo emprendido; pero no olvidemos que no basta con hacer el propósito, hace falta nuestra voluntad para lograrlo.

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