Medios de comunicación en tiempos de guerra

Panorama Digital
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Medios de comunicación en tiempos de guerra
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En las últimas semanas, el mundo ha sido testigo de un despiadado ataque de Rusia a Ucrania. Una invasión que representa no solamente una agresión a un país, sino un retroceso en los mecanismos internacionales debidamente establecidos para reconocer y respetar la libertad, la democracia y soberanía de los pueblos.

Estos hechos, han sido perversamente sustentados en deseos irracionales y expansionistas que han conllevado a la violación de las garantías individuales, colectivas e incluso; a un ensañamiento sangriento y despiadado contra objetivos civiles, con una voracidad sin límites por derrocar un gobierno formalmente establecido y construir las bases de un “imperio” con aires de tiempos zaristas.  

Ahora bien, resulta importante exponer que, en este proceso de invasión, Putin ha fijado dentro de su mira de destrucción, las libertades de información y de expresión de una manera fiera y casi sustentada en tiranías como Corea del Norte. Y para ello; no solamente ha perpetrado bombardeos contra infraestructura ucraniana de medios de información; tal el caso del derribamiento de la torre de televisión de Kiev; sino han ordenado masivos ataques para inhabilitar la capacidad de conectividad a internet del país y la interrupción de telefonía móvil a los ciudadanos del país invadido.

Es destacable la acción de repudio manifestada, por la Asociación Internacional de Radiodifusión -AIR-, de la cual forma parte la Cámara Nacional de Radiodifusión de Costa Rica, condenando la censura y ataque a la libertad de expresión a causa de esta invasión por parte de Rusia.

Y es que estos actos, no son exclusivos contra los medios ucranianos, sino que también, han tratado de manipular los medios de comunicación en Rusia, con campañas de desinformación, bloqueo de redes sociales; e inclusive como muestra totalitaria de esta espiral de violaciones, hace pocos días BBC News daba a conocer que el parlamento ruso había aprobado una ley con penas de cárcel de hasta 15 años a quienes difundan de «forma intencional» noticias «falsas» sobre el ejército.

Ocurriendo esto Europa; estamos en la obligación de acercar la vista a nuestra región, en donde países como Nicaragua y Venezuela cuyas limitaciones siniestras a los medios de comunicación y prensa son notorias y de todos conocidos, en donde el encarcelamiento o cierre de medios, lamentablemente no son acciones extrañas para quienes están en contra de la tiranía y del régimen.

Finalmente, nosotros como costarricenses, tenemos la dicha de que existen medios de comunicación libres, no existen mecanismos de censura previa, existe neutralidad para aquellos contenidos que viajan sobre Internet y, además; gozamos de libertad de expresión y de información que garantiza que estos ya superados 200 años de democracia están cimentados sobre la transparencia, la libertad y la democracia. Al mismo, tiempo tenemos una normativa jurídica que permite en caso necesario, defendernos de injurias, calumnias y difamación, dando un asertivo equilibrio al modelo.

Hoy más que nunca, debemos reafirmar las condiciones para que los medios de comunicación  gocen de seguridad técnica y jurídica, que les permita tener las capacidades de seguir adelante con la discusión abierta, crítica constructiva, generando opinión, denunciando hechos anómalos; pero sobre todo, teniendo la confianza de que Costa Rica tiene un marco legal que protege, garantiza y promueve, el accionar de los medios de comunicación eliminando las posibilidades de que puedan cometerse atrocidades cuyas consecuencias sean callar las voces, cerrar micrófonos y cercenar la libertad de información y comunicación.

Esto sin duda, concluye en reafirmar nuestra convicción Patria por trabajar por cuidar los medios de comunicación escritos, la radio y televisión libre y gratuita, el acceso a internet y la posibilidad de manifestarnos en función de la construcción país con equidad para todos.