Jesús… un llamado a la reflexión

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Jesús… un llamado a la reflexión
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La mejor aventura en esta bella Tierra es vivir sin desvivirse, sin morirse en vida, por alcanzar objetivos, o dejar que pase la vida para en sus postrimerías darse cuenta qué se vivió sin vivir, como Dios y su Hijo Jesús lo sugieren.  Los mejores regalos de Dios a la humanidad son; la vida, el amor, su Hijo Jesús y la Vida Eterna.

Jesús el Hijo de Dios representa un antes y un después en la historia de la humanidad, es el camino de amor, felicidad y perdón, es la grandeza de la humildad y sabiduría, la paz en la tormenta, la generosidad en la necesidad, el llamado a la reflexión ante el desenfreno, el pecado, la corrupción, la injusticia y el desamor.

La simplicidad de vida de Jesús fundamentada en el amor, el perdón, el servicio honesto desinteresado y el derecho a la vida, en contraposición a los antivalores actuales del ventajismo, la explotación del hombre por el hombre, la destrucción de la fe en Dios, el aborto y la eutanasia, hoy más que nunca necesitan de Jesús.

En esta Semana Santa, Semana Mayor del Cristianismo Jesús omnipotente, omnipresente y más actual que nunca, pide acrecentar, fortalecer y defender, los valores, la fe en Dios y la idiosincrasia del ser costarricense, volver la mirada al más rico humanismo del amor al prójimo, amor por la vida, la libertad y la honestidad.

El amor de Dios Padre por la humanidad es tan grande que envió a su Hijo Jesús a la Tierra, con la misión de lavar con su sangre las iniquidades de los hombres, envió a su Hijo a enseñar como amarnos los unos a los otros, a ser felices al cumplir con la voluntad de Dios y como obtener vida abundante en la Tierra como en el Cielo.

La vida, con todos sus matices en ocasiones es agobiante, dura y pesada, la desesperanza principalmente en la pandemia de hoy en día se apodera y produce desánimo, pobreza y una carga muy pesada en las espaldas, en instantes como este, es cuando hay que depositar esa carga en las manos de Dios y tener fe.

La fe inquebrantable en Dios y su Hijo Jesús, aliviana la carga, brinda esperanza y paz, fuerza y sabiduría, amor y solidaridad, compasión y generosidad, honestidad y paciencia.  En estos días Santos un alto para reflexionar en el sacrificio de Jesús y su legado de amor, felicidad, humildad, paz y sabiduría, es justo y necesario.

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