Fomentando la semilla del civismo

Panorama Digital
Panorama Digital
Fomentando la semilla del civismo
Loading
/

En medio de la complejidad social y política, que hoy caracteriza a nuestro país, se gesta un acontecimiento trascendental que merece ser resaltado, como un símbolo de esperanza para un futuro que se torna incierto: el proceso electoral estudiantil. Este proceso, que ocurre cada año en cada rincón de nuestras instituciones educativas, no solo busca elegir representantes estudiantiles, sino que también constituye una valiosa oportunidad para sembrar y cultivar los valores fundamentales de la Democracia, la tolerancia y el civismo en las generaciones futuras.

El proceso electoral estudiantil, es mucho más que una simple elección de líderes estudiantiles. Comienza desde las primeras semanas del año educativo, con la formación de las directivas de cada sección y la conformación de las asambleas de representantes. Posteriormente se da paso al surgimiento de los partidos políticos estudiantiles, cuyos objetivos se centran en el bienestar de toda la comunidad de cada centro educativo.

Este mes de mayo, marcó un hito importante para nuestra democracia con la elección de los comités ejecutivo estudiantiles o gobierno estudiantil, a través de elecciones generales en cada centro educativo.

El proceso representa un invaluable instrumento de aprendizaje, que va más allá de las paredes del aula y de los centros educativos. Es la oportunidad para seguir inculcando los valores de la Democracia desde temprana edad, fortaleciendo el tejido social y preparando a las futuras generaciones, para enfrentar los desafíos de una sociedad cada vez más diversa y compleja. Es responsabilidad de todos, padres de familia, actores educativos y gubernamentales, garantizar que este proceso se fortalezca y se promueva de manera efectiva en todos los centros educativos del país.

Hacemos un llamado a los padres de familia, docentes y autoridades del Ministerio de Educación, para que cada año redoblen sus esfuerzos de apoyo, promoción y fortalecimiento de este proceso electoral estudiantil, como respuesta visionaria de combate, a la creciente escalada de violencia. Debemos trabajar de manera conjunta, para garantizar que nuestros niños y jóvenes, no sean espectadores pasivos, sino protagonistas activos en la construcción de una sociedad más justa, democrática y tolerante.

Es propicio hacer el llamado, para que las autoridades educativas, profundicen con mayor propiedad la opción de llevar hasta el aula el papel verdadero que juegan los garantes de la democracia en el país. Específicamente los fiscales y miembros de mesa, han de recoger la experiencia de participar en un proceso electoral, de manera similar a como hacen los partidos políticos con sus representantes en las elecciones municipales y nacionales. La experiencia continuada, durante toda la trayectoria estudiantil, sobre la importancia de formarse y participar desde niños y adolescentes en este importante ejercicio cívico, para consolidar nuestra institucionalidad democrática.

En cada proceso electoral estudiantil, las aulas se vuelven estratégicas para la siembra de la semilla del cambio y del compromiso con nuestra democracia.

Los comentarios están cerrados.