El antes y después del Covid 19

Hace tan solo unas semanas el país se debatía entre el escándalo de la UPAD, la crisis fiscal, el desempleo creciente, la reactivación económica no iniciada, la corrupción gubernamental, estafas al TSE, pensiones de lujo, declaración cero ganancias de algunas empresas, papeles de Panamá y otros que no deseamos recordar, pero que serán temas a retomarse una vez que pase la tormenta pandémica. La crisis del Covid 19 nos vino a poner al descubierto lo frágil que es nuestra economía familiar y empresarial, no tenemos una cultura del ahorro, vivimos de a prestado y “a coyol quebrado, coyol comido.”  Las medidas sanitarias, cuarentena, de “a larguito”, aseo permanente, restricciones vehiculares y demás han sido necesarias pero dolorosas, el gobierno ha actuado bien en esta materia, la Caja, el Ministerio de Salud y la CNE principalmente, no así en la parte económica, un presidente ausente y sin ministro de la Presidencia, a cada acción sanitaria hay una reacción económica, pero bueno, la curva de contaminación se aplana…y los fallecidos han sido mínimos….El desempleo aumento en cuestión de días a cifras inimaginables, del 12.5 pasamos  al 20% de desempleados, en la periferia el índice  es aún mayor, el consumo se contrajo en un 75 %, la inversión esta en cero, la producción de alimentos anda a medio vapor por desinterés de todos los últimos gobiernos, ojala este año no nos falle el clima, ya que no podrá importarse alimentos por razones obvias, nos hemos dado cuenta que sin campesinos no hay comida, algunos tendrán dinero pero si escasea la producción terminaremos a dieta forzosa o comiéndonos las mascotas como ocurrió en China hace algunas décadas.

A grandes problemas, grandes decisiones :  Urgen suspenderse todos los cobros , administrativos y judiciales, públicos y privados, de pagos de hipotecas, prendas y letras, de lo contrario terminaremos enfermos y quebrados, el tema de los alquileres es urgente que se regule, el cobro de las pensiones alimenticias es una bomba de tiempo; urge crédito, rápido, barato y subsidiado para el productor agrícola, por cinco años, y urge fortalecer el sistema de pequeñas empresas y emprendedores con traslado paulatino y voluntario del sector publico al sector privado.

Lamentablemente los altos jerarcas públicos  fueron egoístas con esta crisis sin precedentes recientes, no donaron al fondo de solidaridad parte de sus salarios, pagados por el pueblo, se montaron de primero en el bote salvavidas y se hicieron los desentendidos, el costo se lo pasaron al pueblo con partes, multas y la no baja de los combustibles, la historia los juzgara…, por eso las comunidades deberán autoorganizarse con el comercio,   deberá activarse el CNP para que distribuya comida financiado con recursos estatales, deberá dársele vida al seguro de desempleo como medida de seguridad.

La recuperación será lenta y larga, pero con la ayuda de Dios saldremos adelante, todo cambiará, espero, ojalá nos volvamos más humildes, trabajadores, solidarios y responsables. Todo saldrá bien, animo.

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