El amor no tiene fecha de vencimiento
El amor no tiene fecha de vencimiento. Sin embargo, cuando una persona adulta mayor se enamora, a veces encuentra burlas, críticas o resistencia dentro de su propia familia.
Frases como “a su edad, ¿para qué?” o “usted ya no está para esas cosas” desconocen los sentimientos de las personas mayores y su derecho a construir una relación.
Tener pareja, compartir una conversación, abrazarse o disfrutar de la intimidad también puede formar parte de esta etapa de la vida. Y quien prefiere estar sin pareja merece el mismo respeto.
Los hijos y otros familiares pueden expresar preocupaciones concretas, pero acompañar no significa controlar ni exigir permiso para querer a alguien.
Antes de opinar, conviene escuchar: ¿cómo se siente esa persona?, ¿qué desea?, ¿qué espera de esa relación?
La edad no convierte el cariño en motivo de vergüenza. Respetar a las personas adultas mayores también implica reconocer que conservan sus deseos, sus ilusiones y la libertad de abrirle espacio a una nueva historia en sus vidas.
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