Saturación de noticias negativas afecta la psiquis colectiva en Costa Rica
El grado de inseguridad ciudadana que vive Costa Rica producto de la lucha de poderes entre grupos del narcotráfico y el crimen organizado, aunado a la pugna y desacuerdos, entre el Poder Ejecutivo, Poder Judicial y el Poder Legislativo, mantienen a la sociedad costarricenses atemorizada y polarizada.
La sociedad costarricense experimenta una notable sobreexposición a las noticias negativas de sucesos, un fenómeno impulsado tanto por la evolución de la agenda mediática tradicional como por la inmediatez de las plataformas digitales. Aunque el aumento real de los índices de criminalidad justifica la cobertura periodística.
El consumo constante de noticias crudas puede convertirse en una adicción conductual o generar dependencia psicológica severa, un fenómeno conocido como fascinación por el horror. Este comportamiento engancha al cerebro al sesgo de negatividad, ciclo adictivo de estrés y liberación de cortisol, adrenalina y noradelanina, las que preparan al cuerpo para reaccionar ante una amenaza.
Ver tragedias explicadas con lujo de detalles, a veces sin soluciones, generan una situación emocional de indefensión, el individuo siente que el dolor del mundo es tan grande que nada puede hacerlo cambiar. Otro efecto es la evasión; el individuo opta por la desconexión total, al dejar de informarse incluso de asuntos importantes.
La desconfianza crónica este efecto es una sensación de que el mundo es un lugar hostil, lo que destruye el tejido social y fomenta el aislamiento o el apoyo a medidas autoritarias. El trauma secundario se presenta sin necesidad de vivir un evento trágico, se absorbe a través de relatos hiperrealistas como en noticias de sucesos.
Para proteger la salud mental sin caer en la ignorancia se recomienda el consumo regulado, al establecer horarios específicos para informarse, evitar noticias antes de dormir, así para evitar en la fascinación por el horror y romper el hábito de deslizar la pantalla compulsivamente en busca de malas noticias y buscar periodismo de soluciones.
Si la sociedad se expone de forma repetitiva a imágenes o descripciones de extrema crueldad, el cerebro activa mecanismos de adaptación como perdida de empatía, lo que antes causaba indignación empieza a normalizarse, apatía social es habituarse al sufrimiento ajeno, disminuye la respuesta solidaria de ayuda a las víctimas.
La saturación de noticias negativas y crueles, altera la percepción de la realidad de los ciudadanos y genera “El Síndrome del Mundo Cruel” teorizado por el comunicólogo George Gerner. La paranoia colectiva de personas que consumen altas dosis de noticias crudas, tienden a sobreestimar los niveles de violencia reales.
Sí, es perfectamente posible mantener a la sociedad costarricense informada de los sucesos diarios sin recurrir a la crudeza ni a la descripción explicativa. Este enfoque se marca dentro del periodismo ético, el periodismo de soluciones y el periodismo constructivo, lo cual demuestra que el rigor informativo no depende del sensacionalismo, el morbo, el rating o el interés económico.
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