¿Cuándo fue la última vez que se sentó a conversar con una persona adulta mayor, sin mirar el celular ni andar con prisa?
¿Cuándo fue la última vez que se sentó a conversar con una persona adulta mayor, sin mirar el celular ni andar con prisa?
A veces compartimos la casa o el barrio, pero sabemos poco de lo que esa persona piensa, disfruta o quisiera hacer.
Este mes de octubre las Naciones Unidas nos invita a pensar cómo organizarnos en un mundo donde vivimos más años. Y una parte de esa tarea es acercarnos entre generaciones.
Con las personas mayores podemos hacer de todo. Compartir una receta, aprender un oficio, explicar cómo funciona una aplicación o salir juntos a caminar. Todos tenemos algo que enseñar y algo que aprender.
También toca revisar frases como “usted ya está muy viejo para eso”. OJO, La edad, por sí sola, no nos dice cuáles son las capacidades o los deseos de alguien. Las personas mayores pueden tener ganas de estudiar, enamorarse, trabajar o comenzar un proyecto.
Abramos espacios para compartir y escuchemos sus ideas. La convivencia mejora cuando todos podemos participar y sentirnos tomados en cuenta.
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