¿Cómo le gustaría que yo le ayude hoy?
A veces, por querer ayudar a una persona adulta mayor, terminamos decidiendo todo por ella. Le escogemos la ropa, le organizamos el día y hasta respondemos cuando alguien le pregunta algo.
Esto lo hacemos con buena intención, pero conviene detenernos y escuchar: ¿qué quiere esa persona?, ¿en qué necesita ayuda?, ¿qué puede seguir haciendo por su cuenta?
Necesitar apoyo para bañarse, caminar o ir a una cita no significa que alguien haya perdido el derecho a decidir sobre su vida.
La Organización de las Naciones Unidas nos recuerda la importancia de la independencia, el cuido y la dignidad de las personas mayores. Eso se practica en cosas sencillas: preguntar antes de ayudar, respetar sus gustos y darles tiempo para hacer las cosas.
También hay que apoyar a quienes cuidan. Compartir las tareas y permitirles descansar debe ser parte de un compromiso familiar.
Una sociedad donde vivimos más años necesita aprender a acompañar mejor. Y para hacerlo, podemos empezar preguntando: ¿cómo le gustaría que yo le ayude hoy?
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