25 aniversario del INAMU

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25 aniversario del INAMU
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Hace muchos años, en un período que se llama el Renacimiento, se dijo que la Arquitectura, descansaba en tres principios básicos: Firmitas -firmeza-, Utilitas -utilidad- y Venustas -belleza-.  Firmeza para lograr que los cimientos protejan a las personas que viven bajo su techo. No debe caerse ni ante los movimientos más fuertes ni ante las sacudidas más inesperadas.  Utilidad, para cumplir con el fin para lo que fue construida. Y, Belleza, para que las personas que viven y lleguen a descansar y aliviar sus cargas se sientan acogidas y cómodas.

Este 30 de abril, en el Instituto Nacional de las Mujeres estamos cumpliendo nuestro 25 aniversario. Fue en el año de 1998, cuando después de muchos, pero muchísimos años, las mujeres y sus organizaciones logramos que Costa Rica tuviera una institución dedicada a la protección y garantía de sus derechos humanos. Fue así como nació el INAMU, institución llamada a trabajar a favor de sus necesidades, intereses y aspiraciones.

Al inicio fuimos un Instituto pequeño, con pocas funcionarias, y ubicado en una casa en San José. Conforme pasó el tiempo, fuimos creciendo y ahora tenemos oficinas en la mayoría de las provincias. Además, hoy somos una familia de más de 300 personas trabajadoras.

Y si bien seguimos siendo un Instituto pequeño, para atender a las más de dos millones y medio de mujeres habitantes de nuestro país, no perdemos la fuerza ni el compromiso que siempre nos ha caracterizado.

Niñas, adolescentes, jóvenes, adultas y adultas mayores; afrodescendientes, indígenas, mestizas; de las ciudades, los campos y las costas, nacionales y migrantes; con y sin discapacidad, en fin, mujeres diversas que son parte de este INAMU, porque como siempre decimos… el INAMU somos todas.

Bien sabemos que es largo el camino que nos conduce a la igualdad. Anhelamos continuar construyendo un país, donde seamos iguales en derechos y nuestras diferencias se respeten.   Y por eso vamos a seguir construyendo la casa de todas, para que sigamos teniendo ese lugar donde nos sintamos bienvenidas y encontremos los apoyos y el respeto que merecemos.  Y desde esa casa, continuaremos también llamando a las casas vecinas para que cumplan con sus responsabilidades.

Y así como la Arquitectura habló de sus principios, desde el INAMU también lo hacemos. Muchas tormentas nos han golpeado, pero nuestros cimientos son firmes. De la mano del movimiento de mujeres, hemos presentado y aprobado leyes, hemos sido útiles y hemos cumplido con nuestro mandato de respetar, proteger, promocionar y garantizar nuestros derechos humanos. Hemos celebrado y conmemorado fechas y hemos construido un lugar donde podemos llegar a buscar consuelo, información y apoyo. La belleza de nuestro Instituto está en eso, en lograr que las mujeres sintamos un INAMU al que podamos llegar y somos atentamente escuchadas.

Hemos cumplido… y lo seguiremos haciendo.

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