Todos en el colegio, una utopía realizable

En el año 2010, nos trazamos una utopía: que Costa Rica, la del bicentenario, tenga el cien por ciento de sus estudiantes de secundaria en las aulas.

Ese norte no deja de lado un contexto social que tiene por delante el reto de ser una sociedad pluralista e inclusiva resolviendo problemas fiscales y de desigualdad en un mundo globalizado en constantes cambios.

El difícil arte de gobernar hoy las prioridades, en medio de las carestías y necesidades, también debe poner su mirada en el éxito del camino recorrido ayer como nación independiente, al haber apostado por la educación como la mejor opción para el desarrollo. Esta es una lección aprendida: la educación de cualquier país del mundo es la más poderosa arma para enfrentar los retos de los siguientes siglos.

Creemos que la educación es el cimiento mediante el cual se podrá reducir la pobreza y la desigualdad social. La educación es el común denominador. Las tecnologías de punta y su innovación constante envuelven a nuestra sociedad y, nos obliga sin duda alguna, a preparar a las nuevas generaciones mejor en lo académico y en su calidad humana.

Por ello, cuando creamos la Fundación Tejedores de Sueños, ¿sabíamos que nuestra única apuesta, y la mayor apuesta que podíamos hacer, era enfocarnos a crear todas las sinergias posibles, las alianzas, la unión de esfuerzos, colectivos e individuales, entre lo público y lo privado, para que los jóvenes se mantengan en las aulas.

Partimos de la idea correcta de que, cuando los países invierten una buena parte de sus recursos para lograr altos niveles de escolaridad, están invirtiendo en personas con mayor nivel de conocimiento y con mayores habilidades.

Si miramos los países con altos índices de jóvenes estudiando encontramos que son sociedades más innovadoras, más seguras, con menos pobreza y mayor equidad social, mejor calidad de vida y mayores oportunidades para sus habitantes.

No queremos sueños truncados y por ello buscamos a quienes, como nosotros, brindan oportunidades a los jóvenes para que permanezcan en las aulas: organizaciones no gubernamentales, instituciones públicas y personas que no tienen temor a convertir una utopía en realidad.

El primer gran paso será reunir a todas estas organizaciones en el primer congreso “100% en el Cole”, el próximo 17 de agosto para hacer un estado de situación y trazar líneas hacia un futuro mejor para nuestros estudiantes.

Un sueño que podemos hacer juntos, palmo a palmo, para que, como meta país, tengamos el 100 por ciento de nuestros estudiantes en el Colegio.

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