Prestar su cuenta bancaria, un arma de doble filo.

Cuando de seguridad financiera se trata, debemos ser extremadamente cuidosos y evitar todo tipo de acciones que nos puedan comprometer.

Actualmente, muchos se han dejado seducir por el dinero fácil, prestando sus cuentas bancarias para recibir montos provenientes de fraudes informáticos. Otros, han pecado de inocentes, y facilitan sus cuentas sin siquiera saber el uso que alguien más le dará.

Se trata de un fenómeno que, durante los últimos años, ha venido experimentando el país. El ciber-crimen sigue haciendo de las suyas y los casos de fraudes informáticos continúan en aumento, poniendo en jaque la seguridad financiera de los costarricenses.

El 2018 cerró como el año en el que más costarricenses sufrieron estafas informáticas; las 25 denuncias mensuales, que, en promedio, recibió el  Organismo de Investigación Judicial durante los primeros diez meses, dan fe de ello.

Es una situación lamentable, porque no solo pone en evidencia los errores básicos de seguridad informática que cometemos los costarricenses, sino también, la falta de valores y principios que continúa golpeando a nuestra sociedad.

Cada vez son más las artimañas que los estafadores informáticos emplean para salirse con las suyas y frente a este escenario, no nos queda más que tomar acciones inmediatas.

No prestar nuestras cuentas bancarias a nadie, es quizá una de las mejores formas de combatir el crimen. Recuerde que el titular de la cuenta bancaria que reciba dinero producto del fraude informático, sería siempre, el sospechoso principal en la investigación y su detención y procesamiento, es casi un hecho seguro.

Debemos ser más cautelosos y recelosos para evitar ser víctimas de este tipo de ilícito. Es importante, además, no exponernos y tomar en cuenta recomendaciones como: proteger los datos de seguridad; no brindar información bancaria por teléfono, no perder de vista la tarjeta y verificar que siempre se utilicen datáfonos oficiales. Tener cuidado al realizar compras, afiliaciones o suscripciones por internet y cambiar periódicamente las contraseñas, así como proteger la tarjeta dinámica, token y formas de acceso bancario.   

Recuerde, su seguridad financiera es su responsabilidad y cuidarla, debe ser una de sus grandes prioridades. No caiga en una trampa que podría resultar una muy mala experiencia.

También podría gustarte Más del autor

Los comentarios están cerrados.