El contrabando sí pasa por las Aduanas.

¿Cómo es esto? Se preguntaría cualquier ciudadano común que sufre con lo que llamaron, “LEY DE FORTALECIMIENTO DE LAS FINANZAS PÚBLICAS”, que le vino a cargar un tal IVA a todo lo que existe.

Pues bien, resulta que del total de las mercancías que ingresan al país, menos del 10% pagan sus impuestos al entrar. El restante 90%, o más, viajan a depósitos fiscales, ubicados en el interior del país, con suspensión total de los tributos respectivos, cosa que no ocurre en otras partes del mundo. Quizás, lo más alarmante sea que todo, o casi todo, pasa con “semáforo verde”, lo que traducido significa, que además NO reciben ningún tipo de inspección física, aceptando inocentemente como cierto lo manifestado documentalmente por el declarante. ¡Así de sencillo!

Eso es, como que a alguien se le consintiera ingresar libremente a un baile, y luego se le fuera a buscar para ver si no llevaba consigo armas, drogas, plagas o lo que a usted se le ocurra pensar. Más aún, que se le otorgara hasta 1 año al entusiasta bailarín para que decida si desea pagar o no su entrada. 

Ante esta situación de incalculable riesgo cualquiera se podría preguntar: ¿No es más lógico y seguro para nuestra economía, nuestro comercio, nuestra seguridad y hasta nuestra salud que el control Aduanero se ejerza de manera similar a la del control Migratorio? Es decir, que se revise y que se cobre a la entrada, y no después.

Y es que el señor Director General de Aduanas, para febrero pasado, en audiencia ante la Comisión de Ingreso y Gasto Público de la Asamblea Legislativa, reconoció que existe un completo descontrol sobre las cargas que ingresan y salen en contenedores de nuestro país. Lo que no hace extrañar entonces, que según el índice de Entorno Global seamos el quinto país en latinoamericana con mayor comercio ilegal.

¿Por qué no crear y dotar de las condiciones necesarias para combatir el contrabando, el dumping, la evasión, la elución, el lavado y la subfacturación, logrando además descentralizar el país y con ello, procurar las oportunidades de desarrollo y empleo en estas zonas de ingreso portuarias y fronterizas?

Claro es, que habrá que conceder tiempo a los actores para que tomen sus previsiones, ¡Más la decisión se debe tomar ya!. En sentido contario ¿Cómo pedirle confianza al pueblo y que además se continúen apretando la faja?

Recordemos que una importante fuente de los ingresos fiscales proviene de las Aduanas y que, en arcas abiertas, hasta la justo peca.

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