Dignidad

El tesoro más valioso que un ser humano debe poseer y conservar, es la dignidad, dignidad que garantiza esperar la excelencia en todas la facetas del diario vivir, el ser humano digno, no puede conformarse con menos, este no conformase con menos, significa esperar lo mejor del prójimo, no necesariamente lo más caro, significa dar lo mejor de sí, mas no lleva implícito tener que dar lo más caro, simplemente porque la dignidad no es un artículo negociable que se pueda comprar con dinero.

La dignidad mora en las conciencias honestas, incorruptas y generosas, valores que se reflejan en los actos asertivos, al interactuar con el prójimo y dar el lugar que corresponde a cada ser humano, sin pretender que sean comodines que se ubican antojadizamente, acorde a circunstancias prioritarias. Si bien es cierto existen las prioridades, éstas no tienen que ser argumentos para hacer que las personas se sientan desplazadas a los últimos lugares, cada persona es merecedora de que le respeten su dignidad.

El valor de la dignidad permite establecer límites relacionados al trato que se recibe de los demás, pone alto al irrespeto, al rompimiento de los acuerdos, a las agresiones verbales, físicas y psicológicas.  La dignidad fortalece la voluntad y el carácter para aprender a decir un no contundente, a las trasgresiones de cualquier índole, va de la mano con la autoestima elevada, diferenciar entre un verdadero afecto y la codependencia.

En la sociedad costarricense los femicidios alcanzaron proporciones graves, catastróficas y epidémicas, no es posible que se pisotee la dignidad femenina a tal magnitud, la mujer no es una propiedad, la mujer no es un objeto, la mujer no puede seguir siendo víctima de una sociedad machista, la mujer no puede seguir siendo maltratada por cobardes energúmenos.

Dignidad, ¿es acaso tan profundo el significado de esta palabra que las leyes y la sociedad, no la entienden y menos la respetan?, ¿o en el plano personal no hacemos respetar nuestra propia dignidad, o no respetamos la dignidad de los demás?

Hoy se necesita construir una mejor sociedad en base al amor y al respeto, así de sencillo y esencial como Dios nos sugiere, “tratar al prójimo como a nosotros nos gustaría que nos traten”.

También podría gustarte Más del autor

Los comentarios están cerrados.