El Día Internacional del Adulto Mayor

El pasado 1 de octubre se celebró el Día Internacional de las personas  adultas mayores, declarado así el 14 de diciembre del año 1990, por la Asamblea General de las Naciones Unidas para promover los derechos y el bienestar de las personas adultas mayores.  

En nuestro país según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC, la población mayor a los 65 años representa el 9,2% de la población total, lo que equivale a cuatrocientos setenta y seis mil setecientos cincuenta y seis adultos mayores, donde el 47 % son hombres y el 53% son mujeres.

Un aspecto que nos debe llamar la atención es la situación actual de esta población, las cifras revelan un aumento en la cantidad de adultos mayores en situación de pobreza, en promedio el 25,2% de los adultos mayores en nuestro país vive en condiciones de pobreza, concentrándose en mayor proporción en la región del Pacífico Central con 34,2%, seguida por la región Huetar Norte con 33,5% y de las regiones Brunca y Chorotega con 31,6%, y 31,4%, respectivamente; una vez más destacan en estas regiones situaciones que propician altos niveles de desigualdad.

Se estima que para el año 2040, la población de adultos mayores en Costa Rica alcanzará alrededor de los 900 mil personas, es decir por cada 5 habitantes uno será un adulto mayor, situación para la cual como país no estamos preparados, se requiere un plan integral en todos los ámbitos para garantizar efectivamente el envejecer con dignidad.

El  marco de la  celebración para el adulto mayor es propicio para  considerar los ejes principales de la denominada :  Década del Envejecimiento Saludable, 2020-2030, aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud, la cual  según la OMS: “Ofrece la oportunidad de aunar a los gobiernos, la sociedad civil, los organismos internacionales, los profesionales, las instituciones académicas, los medios de comunicación y el sector privado en torno a diez años de acción concertada, catalizadora y de colaboración para mejorar las vidas de las personas mayores, sus familias y las comunidades en las que viven.”

Luchar contra la erradicación de la pobreza y miseria de los adultos mayores, eliminar discriminación por la edad, propiciar su autonomía económica y el respeto en entornos amigables, reforzar los sistemas de salud y que éstos respondan a las necesidades de este sector de la población, y los cuidados a largo plazo entre otros aspectos, es construir hoy como sociedad un puente, por el que todos, tarde o temprano, tendremos que cruzar.