Un toque de timón en las políticas de salud

No hay mayor tesoro que la salud, afirmaba este servidor en un comentario anterior y hoy volvemos sobre el tema por la importancia que merece.

La Salud de una persona y también la de una sociedad depende de los siguientes cinco factores, los cuales se presentan a continuación:

Primero, la herencia genética. Es el proceso mediante el cual las características anatómicas y fisiológicas de los individuos se transmiten a su descendencia. En estos casos la medicina preventiva juega un papel importante.

Segundo, los hábitos de alimentación. Hipócrates, médico griego que nace 460 años a. C. y considerado el padre de la medicina moderna solía decir “Qué el alimento sea tu medicina y tu medicina el alimento”.  

Tercero, los ejercicios físicos. Mantener una disciplina de ejercicios físicos indudablemente contribuye a disfrutar de una vida más saludable.

Cuarto, la conducta y las emociones. Vivir un estilo de vida en torno a las virtudes nos fortalece la salud. Las virtudes y las emociones positivas son las flores del jardín del alma y cuando el alma florece hay salud y hay bienestar. Por otra parte, la conducta y las emociones negativas son el origen de un elevado número de enfermedades físicas y mentales porque mantienen en un estado de putrefacción a la mente y al organismo.

Y Quinto, la contaminación. Es el resultado de introducir sustancias u otros elementos físicos en el organismo de los seres vivos y en el medio ambiente, provocando daños a la salud y a la vida en general. En consecuencia, una serie de enfermedades que afectan a la humanidad tienen origen en la contaminación del aire, del agua, de los suelos y de los alimentos que consumimos.

 Por consiguiente, dependiendo del manejo que hagamos de cada uno de estos cinco factores condicionantes de la salud antes mencionados, en esa misma medida vamos a disfrutar de una excelente, buena o frágil salud.

Este comentario, entonces, busca motivar a las autoridades del sector salud para que reflexionen sobre la necesidad de agilizar procesos para que Costa Rica logre en el corto plazo que la inversión en salud sea enfocada principalmente a la prevención y en menor medida a la medicina curativa. De esta forma vamos a forjar un país más saludable donde predomine el bienestar y a la vez, obtener un importante ahorro de recursos.

En un programa de salud integral de esta naturaleza podrían participar la CCSS, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Ganadería y Agricultura, el Ministerio del Ambiente, Energía y Minas, el Ministerio de Educación Pública, el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, las universidades públicas y las municipalidades. Todas estas instituciones integradas en una mesa de coordinación.

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